Para los padres, la vida y felicidad de sus hijos es lo más importante, cada día trabajan para que los sueños de cada uno se hagan realidad garantizando su salud y bienestar.

Los padres de Rebekah Bruesehoff son un ejemplo de cómo hacer realidad la felicidad de sus hijos aunque cueste romper los esquemas más arraigados en la sociedad. 

Rebekah Bruesehoff nació como niño y sus padres le dieron el nombre de Ben, ella cada día que pasaba se sentía infeliz con su sexo; desde que nació, Rebekah sintió que era una niña y se sentía muy triste en el cuerpo de un varón.

Para esta familia cristiana con creencias religiosas muy marcadas, era difícil al principio entender que su hijo Ben no se sintiera como un niño, ellos cuentan cómo su hijo de tan solo 7 años quería morir al no sentirse feliz siendo un niño.

El pastor se convirtió en blanco de crueles críticas por la decisión de apoyar la necesidad de su hijo.

Rebekah incluso intentó saltar desde la ventana del segundo piso, pero los amorosos padres de esta niña entendieron que lo más importante era la felicidad de su pequeña por lo que aceptaron que Ben se convirtiera en Rebekah.

A pesar de sus creencias religiosas, Jamie y su esposo pastor Christopher han descubierto que lo más importante es la felicidad de su hija y lucharán por que su hija transgénero alcance sus sueños.

Desde que Rebekah empezó su transición ha estado en campaña para defender sus derechos y los de quienes se encuentran en situaciones similares a la suya; en compañía de su padre el pastor Christopher se han comprometido en crear conciencia sobre estos casos desde su propia experiencia y lo que han vivido.

Rebekah siempre ha sido de género no conforme. A una edad tan temprana como dos o tres años ella se inclinó hacia cosas típicamente femeninas”, dijo su madre Jaime.

Conforme Rebekah fue creciendo y empezó a buscar su identidad solo se identificaba con cosas propias de las niñas, incluso sus aptitudes eran similares a las de muchas niñas; mientras esto sucedía, los padres de la niña notaron cómo su felicidad se vio afectada al estar atrapada en un cuerpo masculino.

Al principio esto fue muy difícil para ellos y temían que al empezar su transición se arrepintiera y solo se sintiera más triste; sin embargo, mientras la niña va creciendo solo se siente cada vez más feliz con su verdadera identidad.

Los padres de Rebekah solo se preocupan porque su hija se sienta bien y se han dedicado a crear conciencia en otras familias sobre esta situación debido a su propia experiencia.

Cuando tenía siete años, todo esto llegó a un punto crítico: su ansiedad era paralizante y su depresión amenazaba su vida”, explicó Jaime.

Por su parte y con su corta edad, Rebekah quiere que su cambio sea ejemplo para otros niños en su misma situación, ella quiere decirles que no están solos y que pueden ser quienes quieran ser siempre y cuando lo deseen con todo su corazón.

Hoy en día Jaime, la madre de Rebekah, y sus otros dos hijos escriben un blog llamado I Am Totally That Mom en el que habla de su experiencia como madre y específicamente de su condición de madre de una niña transgénero.

En el mismo blog, en febrero, Jaime subió una foto de su hija sosteniendo un cartel que decía: “Soy la persona transgénero aterradora de la que te advirtieron los medios”. Rápidamente la polémica foto se volvió viral.

Y no solo subió esta imagen, también subió una de su hija y esposo sosteniendo un cartel que decía: “Soy transgénero y Dios me ama”.

Daily Mail / Family Honor

La valentía de esta niña y de estos padres es impresionante, son un gran ejemplo para quienes pasan por situaciones similares.

Los preocupados padres de la niña temen por su seguridad debido a la gran cantidad de violencia en contra de las personas transgénero; sin embargo, trabajan cada día para cuidar a su hija y cumplir sus derechos como persona.

Comparte este caso en tus redes, a veces juzgamos sin conocer el sufrimiento de los demás.