Pedro Villarin se encontraba dando una dura batalla en contra de un cáncer terminal, y su mayor miedo era no poder asistir a la boda de su hija. Su condición parecía empeorar cada vez más, y a comienzos de agosto los médicos aseguraron que a Pedro no le quedaban más que un par de semanas de vida. Fue entonces cuando Charlotte decidió adelantar su boda 60 días para que su padre pudiera asistir.

La familia vive en la ciudad de Las Piñas, una localidad de las Islas Filipinas.

Poder participar en la boda de su hija era uno de los sueños más importantes para Pedro, y temía que la gravedad de su condición le impidiera lograrlo. Se contrató a una ambulancia y a una enfermera para que lo acompañaran en todo momento.

El plan era que Pedro acompañara a su hija en una silla de ruedas, pero los médicos aseguraron que no tendría las fuerzas suficientes para trasladarse así.

En contra de las dificultades, el sueño de Pedro Villarin se pudo hacer realidad. Acompañó a su hija al altar trasladándose en la camilla de la ambulancia mientras que tomaba amorosamente a su hija de la mano. Fue un momento muy emotivo y todos los asistentes a la boda se conmovieron con el enorme esfuerzo que Pedro había hecho para poder acompañar a su hija en el día de su boda.

“Fue un momento muy emotivo. El deseo de mi padre era ver a su hija casarse, y lo pudimos hacer realidad”.

Law Tapalla fue el fotógrafo de la boda y logró capturar de manera muy especial cada momento, especialmente la entrega de Pedro Villarin. Law quedó impresionado con la ceremonia:

“Pedro Villarin llevó a su hija al altar como cualquier otro padre, a pesar de las dificultades que tuvo por su salud”.

Lamentablemente, tan solo tres días después de la boda Pedro falleció tras su larga lucha contra el cáncer; pero su familia se consoló al saber que habían logrado hacer su sueño realidad.

Pedro tan solo contaba con 65 años cuando fue atacado un cáncer fulminante en el hígado.

Daily Mail

El video de la boda se compartió en la red, y los usuarios de todo el mundo no dudaron en comentar muy conmovidos:

“El amor de un padre no tiene precio. Esto es amor”.

Terminally ill father walks daughter down the wedding aisle

All the 65-year-old, cancer-stricken Pedro Villarin wanted was to be able to walk his daughter, Charlotte Villarin, down the aisle on her wedding day last August 9. He passed away 3 days after, on August 12 https://www.rappler.com/move-ph/209796-father-in-viral-photo-pedro-villarin-dies

Publicada por Rappler en Sábado, 18 de agosto de 2018

Sin duda, todos los esfuerzos para lograr que el padre de Charlotte la acompañara en un día tan especial valieron la pena.

Es imposible no conmoverse con estas escenas, el amor de este padre va más allá de la vida. Comparte el vídeo con tus seres queridos.