Cuando una mujer vio a lo lejos a su pequeño perrito volviendo de su paseo matutino, descubrió que cada pocos pasos se detenía y volteaba a mirar atrás.

Su comportamiento la dejó muy desconcertada y preocupada, no imaginaba que siendo tan diminuta su mascota tuviera ese enorme corazón.

Mónica Burks vive en Abilene, Texas, y es la orgullosa dueña de un adorable perrito yorkshire terrier llamado Hazel, a quien adoptó desde que era un bebé.

El pequeño perrito protagonizó un auténtico gesto de amor y compasión que deja a muchos sin palabras

perrito

Una mañana lluviosa, Mónica dejó a su perrito salir como siempre, para que diera un paseo por los alrededores. Siempre regresaba sin ningún problema, pero ese día algo parecía ser muy diferente. Hazel venía más que acompañado…

A la mujer le sorprendió ver que después de algunos minutos, Hazel no regresaba. Era algo extraño en él, tomando en cuenta que cuando salía no solía ausentarse por demasiado tiempo.

Fue entonces cuando la mujer decidió echar un vistazo, sin imaginar lo que vería.

A la distancia, Hazel parecía venir de regreso de su paseo acostumbrado, pero… ¡Él no estaba solo!

El solidario perrito no pudo pasar de largo cuando encontró que una criatura más diminuta que él requería su ayuda

Muy de cerca, una criaturita peluda y desvalida seguía al perrito, y él, muy diligente y preocupado, se daba la vuelta cada cierto tiempo para cerciorarse de que su nueva amiga estuviera segura, y le siguiera sus pasos.

Este es el conmovedor vídeo del día en el que Hazel decidió ayudar a una pequeñita en apuros:

¡El perrito de 3 años de edad había llegado a casa con una amiguita nueva! Se trataba de una gatita de unas pocas semanas de nacida, completamente mojada, que había encontrado en Hazel a un gran amigo para que la auxiliara. La pobrecita realmente tiritaba del frío.

Hazel no dudó en ofrecerle una pata amiga sin perder de vista ni un solo segundo a la felina

Mónica sabía que la gatita había estado maullando cerca de casa en un cobertizo. Hazel parecía obsesionado con la idea de ayudarla, así que había ido hasta su escondite ansioso de poder rescatarla.

Esta vez el perrito había tenido suerte, pues la gatita, mojada y muerta de frío, había decidido confiar en Hazel y seguirlo hasta su casa.

Es por eso que el dedicado perrito se detenía en varias oportunidades, para asegurarse de que la minina seguía a su lado. Lo único que quería era llevarla a un lugar seguro de una vez por todas.

Mónica estaba realmente conmovida por el acto tan solidario de su mascota, después vio cómo el perrito llevó a la gatita hasta la puerta de su casa. Y cuando la pequeñita no pudo dar un salto para subir la escalera y entrar en la vivienda, Hazel rápidamente intervino tomándola con su boca para que pudiera subir.

Gracias al enorme corazón e inteligencia de Hazel, ahora Sheba (como bautizaron a la minina) tiene una vida perfecta

Hazel se sentía más que feliz con su hazaña. Sheba nunca más tendría que dormir en un cobertizo. Michael, el hermano de Mónica, decidió hacerse cargo de la pequeñita y desde entonces hasta ahora, ha estado en buenas manos, creciendo en un hogar amoroso.

La noble acción de Hazel demuestra que perros y gatos son capaces de llevarse de maravilla, por grandes que sean sus diferencias.

Esta historia nos recuerda, además, la importancia de adoptar mascotas desvalidas, en lugar de comprarlas. Ya que son miles las criaturas callejeras sin hogar a la espera de una familia que les pueda dar una sola oportunidad para demostrarles que esa será la mejor decisión de su vida.

¡Adopta un peludito callejero y transforma vidas!