Muchos casos de abandono logran estremecernos porque no logramos entender cómo unos padres pueden tener el valor para dejar a sus hijos; sin embargo, ha habido ocasiones en que la dura realidad de algunas madres las ha llevado a poner a sus hijos en adopción, y aunque no es justificable, por lo menos es entendible.

Pero un reciente incidente en Alicante, ha desatado furia e indignación, cuando una mujer de 34 años abandonó a su pequeño por más de 14 horas, sin ninguna razón, más que la simple explicación de que “estaba cansada”, según lo declaró a la Policía.

El suceso tuvo lugar el miércoles alrededor de las 20h30, cuando la mujer de procedencia británica y residente en España, al parecer se encontraba en una terraza con unos amigos en la localidad de Torrevieja (Alicante, España). Mientras tanto, dejó a su pequeño de 3 años, jugando con unos amigos, al que supuestamente podía vigilar desde donde estaba.

Pero algo sucedió, que un empleado de una franquicia de comida rápida del Paseo Juan Aparicio llamó a la Policía Local.

Les explicó que desde su lugar de trabajo estaba viendo deambular a un niño de unos tres años, completamente solo. Iba en pijama, con calcetines y descalzo, y sin nada que pudiera identificarlo ni averiguar de dónde había salido ni cómo había llegado hasta allí.

Tampoco había registros de denuncias que hayan alertado la desaparición del menor. El pequeño, al que inicialmente se le supuso nacionalidad británica, estaba tranquilo, aunque apenas respondía a las preguntas de los policías.

Ante el inexistente rastro de sus posibles padres o adultos que preguntaran por él, condujeron al pequeño al Hospital Universitario de Torrevieja, alrededor de la medianoche, donde se le realizaron distintas pruebas, mientras los oficiales de la policía acompañaban al menor.

El mismo empleado que dio aviso del pequeño deambulando también informó de una mujer que parecía estar buscando algo, alrededor de las 21h30, por la misma zona del paseo donde fue encontrado el niño. Ésta le confirmó que había perdido a su hijo y el empleado le advirtió que estaba en las dependencias de la Policía Local y que acudiera inmediatamente.

Pero increíblemente, la desnaturalizada mujer pensó que en manos de la Policía estaría mejor, y no fue hasta doce horas después, a las 8h30 del día siguiente, cuando se puso en contacto con la jefatura de la policía local de Torrevieja preguntando del paradero de su hijo perdido la noche anterior.

Aunque la mujer fue instada a acudir inmediatamente al retén policial, no apareció hasta pasadas las 10h30 a.m., cuando la policía local ya se estaba planteando la posibilidad de arrestarla, en coordinación con el juzgado de guardia.

En total, pasaron 14 horas desde que lo perdió de vista hasta que fue a recogerlo.

Cuando fue interrogada por la policía, la madre sin el mayor reparo, dijo que no había llamado antes porque “sabía que estaba con la Policía y estaba cansada”, añadiendo que se encontraba con unos amigos cuando perdió a su hijo.

La madre declaró que “dejó al niño jugando enfrente con otros menores mientras se tomaba una copa” y que, “al salir del establecimiento” no lo vio, pero le dijeron que su hijo estaba con la Policía Local, lo que la tranquilizó, y que como estaba “cansada” se fue “a la cama”.

Al final, la Guardia Civil intervino y detuvo a la progenitora el jueves.

Su desmesurado voto de confianza con las fuerzas de seguridad, sin duda le costará muy caro a la mujer; para empezar, el retiro provisional de la custodia de su hijo, ya que ha demostrado que en sus manos podría correr serio peligro, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat (TSJCV).

Las instancias correspondientes han abierto todas las investigaciones, y el El Juzgado de Instrucción número 4 de Torrevieja le ha imputado el delito de abandono del menor.

La Información / Cadena SER

La mujer está en libertad pendiente de juicio y su hijo, bajo la tutela provisional de los servicios sociales, permanecerá al cuidado de la Generalitat Valenciana. Podría estar penada entre 18 meses y tres años de prisión y, si se considera que se puso en peligro la vida del menor, de 2 a 4 años.

Es un caso estremecedor que merece que se actúe con todo el rigor de la ley. Esperemos que las investigaciones avancen y que el pequeño sea el menos afectado.

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