Una de las peores experiencias que puede vivir una mujer es una agresión sexual, lamentablemente es algo que ocurre con mucha frecuencia y no todos los casos son denunciados. En Sidney, Australia varios hombres fueron capturados después de que por otros motivos la policía incautara una camada de video GoPro, con evidencias graves.

Los hombres fueron detenidos inmediatamente ya que la cámara contenía un video de una violación en grupo.

La policía tuvo la difícil tarea de mirar detalladamente lo que ocurre en el video que tiene una duración de más de 16 minutos, en él se puede observar a un grupo de hombre violando y turnándose para agredir sexualmente a una joven de 17 años. Los rostros de los agresores no eran visibles pero sus tatuajes si, además había otros detalles que sirvieron como pistas.

La joven suyo nombre no fue publicado para respetar su privacidad, pero se encontraba en una situación de vulnerabilidad, la joven de 45 kg no tenía oportunidad de defenderse ante 8 hombres adultos.

Aparentemente ella conocía a uno de los hombres quien la invitó a una fiesta para tomar un trago, ella accedió pero solo había hombres en la fiesta, tomo un trago y quedo inconsciente.

Al despertarse estaba lastimada y sus genitales tenían heridas, la policía decidió no mostrarle el video a la joven para no perturbarla más.

Pero gracias a los tatuajes que todos tienen pudieron identificar a los principales agresores y determinar sus culpas. Kurt Stevenson, un hombre casado y con hijos fue condenado a 13 años y 9 meses de prisión; Andrew Waters, fue sentenciado a 11 años y 6 meses; Tristan Carlyle-Watson, quien aunque no agredía durante la grabación estaba en la sala y no denunció ni impidió el hecho fue condenado a 4 años y 9 meses; Ayden Devereux, quien graba en video fue condenado a 5 años de prisión.

Además, hay un menor de edad implicado en el hecho y que intentó huir de las autoridades y está siendo procesado ante el Tribunal de Menores de Parramatta. Los agresores son amigos desde la infancia y habían jugado juntos en la liga de rugby.

La defensa intentó alegar que el acto fue consensuado, pero era evidente que no había manera de que la víctima se defendiera.

TheSun / Facebook

La chica no recuerda lo que le ocurrió solo sabe que se encontraba con ellos y amaneció en graves condiciones, al enviar un mensaje preguntando qué había pasado recibió como respuesta de Carlyle-Watson, “Nada y no quiero tener más comunicación contigo”. El padre de dicho acusado intento defenderlo diciendo que no había participado activamente, pero en el video se ve cómo se ríe de la víctima y alienta a los demás para que continúen abusándola. Un hecho totalmente lamentable y que no tiene ningún tipo de justificación, menos tratándose de hombres con hijos.

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