Para una perrita ciega la vida no debería ser un problema, si cuenta con el apoyo y el amor incondicional de su familia.

Sin embargo, precisamente para un animalito invidente que ha vivido bajo la protección de un techo y en un hogar, lo peor que le puede pasar es terminar en el abandono y el desamparo el momento menos pensado.

Ese fue el drama de una perrita ciega que terminó atrapada en un canal tras ser abandonada por su familia

perrita

Las autoridades de Culiacán, en Sinaloa, México, recibieron un alarmante reporte de una perrita mezcla de pitbull, abandonada a su suerte en un canal pluvial.

La pobrecita terminó atrapada en el canal luchando por salir, pero al nunca haber aprendido a sobrevivir con su ceguera sin ayuda, estaba francamente asustada, desorientada y desesperada, y además con el corazón roto.

La pitbull estaba mojada y muy hambrienta, hasta que afortunadamente efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal se hicieron presentes en la colonia de San Luis, al sur de la ciudad, para auxiliarla de inmediato.

Los oficiales no supieron cuántas horas había pasado en el lugar la peludita, pero estaba empapada por las fuertes lluvias de esos días.

Con la ayuda de una vecina del sector, quien amablemente les prestó una escalera, uno de los agentes bajó hasta el canal. Cuando la pitbull pudo percibir su presencia, el policía notó cómo la perrita comenzó a mover su colita sin parar, como si supiese que por fin sería rescatada.

Fue algo que conmovió al oficial por completo, pero en ese momento él no sabía que la perrita no podía ver. Poco a poco se fue acercando y le ofreció un poco de comida para que tomara confianza.

Sin embargo, la pobre chuchita todavía se mostraba muy desconfiada y no aceptó. Sin duda, había algo extraño, pues volteaba hacia todos lados como buscando el sonido de la voz del oficial, quien después de seguirla un poco y acercarse más, logró que lo reconociera.

“¡Es ciega!”, gritó el policía a sus compañeros.

Así que resuelto a ayudarla como sea, regresó a su faena y después de varios intentos, acariciándola y ofreciéndole comida, logró que se familiarizara, la tomó en brazos, y subió con ella por la escalera para ponerla a salvo.

La perrita finalmente confió y fue la más colaboradora dejándose cargar sumisamente, sabía que sólo querían ayudarla

Algo que les entristeció e indignó mucho fue que la perrita llevaba un collar rosa. Claramente, pertenecía a una familia y la habían dejado en ese lugar con premeditación.

Posteriormente, preguntaron en la zona por si alguien la reconocía, pero lamentablemente nadie la ubicó. Dentro de todo, fue lo mejor que le pudo pasar, porque ¿Qué destino le podría esperar a esta criatura discapacitada con una familia así?

Estas fueron las escenas del rescate que han tocado millones de corazones en las redes:

La perrita tuvo que ser trasladada a la asociación GEPA, una institución de auxilio animal del Gobierno Municipal, quienes se encargarán de darle el seguimiento correspondiente.

Y cuando ya esté fuera de peligro, será enviada a un refugio para buscarle un hogar responsable, ojalá que para siempre.

Lo que hizo el policía por la perrita nos llena el alma. Es digno de aplaudir y agradecer la labor de estos valerosos oficiales, para quienes portar un uniforme no representa más que servir a los más vulnerables, independientemente de si trata de personas o animales.

Y para salvar su vida, jamás ahorrarán esfuerzos hasta cumplir con su deber, construyendo una sociedad más empática, sensible y justa con estas criaturas desamparadas. ¡Bravo, héroe!