Pablo Emilio Escobar Gaviria fue el líder del peor cartel de narcotráfico de la historia, murió en diciembre de 1993 tras ser capturado y abatido por la policía que mantenía durante mucho tiempo un gran despliegue para capturarlo.

El narcotraficante fue acusado de homicidio, terrorismo, extorsión, secuestro y lavado de dinero.

Más de 3.000 hombres trabajaron a su servicio, pero dentro de su equipo, había un sicario predilecto: Jhon Jairo Velásquez Vásquez alias “Popeye”, uno de los asesinos a sueldo de Pablo, que actualmente está en libertad condicional y confesó haber matado aproximadamente a 300 personas.

Pero recientemente, un testimonio del sicario causó revuelo en las redes. “Popeye confesó que asesinó a un bebé “por humanidad, para que no quedara huérfano”.

En un documental llamado ‘Countdown to death: Pablo Escobar’ transmitido por Netflix, él relató el hecho:

“Nosotros llamamos a la señora, ella sale a una estación de gasolina, la señora nos sale de ahí y la matamos. Y como un acto de humanidad, también le disparamos al bebé para que no quedara huérfano. Fue una cosa fuerte”.

Pablo Escobar le ordenó asesinar a 18 de sus antiguos socios e informantes, y la mujer que mató el sicario junto a su bebé había sido acusada de filtrar datos acerca de la ubicación de las “caletas” del cartel, el lugar donde ocultaban el dinero.

Ella era la esposa de un mayor de la Cuarta Brigada del Ejército quien era asesor de seguridad del cartel, los sicarios la citaron bajo engaño en aquella estación de gasolina a donde llegó con el bebé en brazos y fue ejecutada junto a su hijo. Se pudo conocer que, para ese momento, la víctima estaba embarazada.

Primero, el sicario interrogó al oficial para comprobar que tal como había asegurado Pablo Escobar estaba filtrando información. Tras extorsionarlo y someterlo a horribles torturas, finalmente el hombre confesó que su esposa era quien le daba las coordenadas a la policía. Así que ella se convirtió en el nuevo objetivo.

También relató cómo asesinó al amor de su vida:

“Popeye” es conocido como el sicario más sanguinario que tuvo Escobar, para el asombro de muchos está bajo libertad condicional en Colombia, aunque estuvo a punto de perderla en diciembre del año pasado cuando se comprobó que asistió a una fiesta en la finca del jefe de una organización narcoparamilitar.

El acusado obtuvo el beneficio de libertad condicional por su buena conducta y por colaborar con la justicia. Durante un período de 52 meses debe informar todos sus movimientos y no podrá salir de Colombia.

Después de pasar 23 años en la cárcel, el sicario fue liberado en 2014 tras ser condenado por centenares de asesinatos, entre esos el de Luis Carlos Galán en 1989, quien para esa época era un candidato a la presidencia de Colombia.

Se pudo conocer que “Popeye” mató a 300 personas, pero participó en la coordinación del asesinato de por lo menos 3 mil personas.

Él coordinó el atentado perpetrado contra el vuelo 203 de Avianca en 1989, donde perdieron la vida 107 pasajeros. Asegura que ama a Escobar y todavía le rinde homenaje en su tumba.

Infobae

Las declaraciones de este hombre siguen generando polémica, ¿tu qué opinas? compártelas.