Es común que los hijos adoptivos busquen a sus padres biológicos para conocer más sobre sus raíces, su cultura y también sobre lo que guardan en su herencia genética, pero los encuentros entre estos dos seres desconocidos a veces no terminan bien.

Esta es la historia de Luisa Velluti, una joven italiana que apareció en un programa investigativo de la cadena televisiva italiana Rai llamado Chi l’ha visto? (¿Quién lo ha visto?), el cual se dedica a encontrar o contactar a personas que han estado alejadas por distintas razones.

La joven Velluti quería localizar a su madre biológica y poder conversar con ella debido a que lo único que conoce de la mujer fue que la abandonó justo después del parto en el Hospital de Montebelluna, población ubicada en el norte de Italia.

La producción del programa de televisión logró ubicar a la mujer, pero lamentablemente a la señora no le agradó la sorpresa. Las declaraciones de la madre biológica fueron impactantes para los periodistas, los televidentes y mucho más para Luisa.

La mujer decía que no quería hacer contacto con la chica porque:

Para mí eres solo una dolorosa herida que tuve con 18 años. Todo lo soñaba y todo podía esperar, pero no la violencia que sufrí y de la que tú eres símbolo”.

La madre de Velluti dio un mensaje que pocas veces es televisado o al menos cubierto por los medios de comunicación; la marca de ese evento trágico deja secuelas por mucho tiempo a sus víctimas y es lo que le sucede a la madre de Luisa porque después de tantos años aún duele.

Eres hija de una violación, olvídame”, suplicaba la mujer.

“Respeta mi soledad y el dolor que tengo”, añadió. La mujer expresó todo su dolor en su entrevista para la televisión, agregó además que la razón de no querer verla es porque recuerda “esos malditos ojos azules”, iguales a los de su violador y eso le causa terror.

La mujer confiesa que pensó en interrumpir su embarazo, pero decidió traerla a la vida; sin embargo, sabía que no podía hacerse cargo de ella, no podía soportarlo.

Luisa rompió en llanto y no se creía lo que estaba pasando, ella dijo que quería que esas cosas se las dijera en persona, además que se sintió atacada por los comentarios de su madre biológica y dijo al aire: “¿Yo qué culpa tengo?”.

La historia de Luisa Velluti ha dejado atónita a toda la nación italiana y ha traspasado las fronteras debido a la impactante declaración de la mujer violada; esperemos que pronto la madre biológica de Luisa logre sanar sus heridas y retome el contacto con su hija que la quiere conocer.

rainews / repubblica

Es desagradable saber cuánto daño puede hacer un criminal a alguien, puede afectar toda la vida de un pequeño y dejar secuelas traumáticas en su víctima; no hay pena ni multa que pueda saldar esas heridas.

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