A pesar de que cada vez son más los activistas que condenan las corridas de toros, la arraigada tradición cultural se sigue practicando en diversas regiones. En muchos casos el torero resulta herido tras recibir una cornada, pero ni siquiera el peligro que representa para ellos ha impedido que se suspenda este tipo de acto.

Cayetano Rivera Ordóñez es un torero que participó en la Feria del Pilar en los eventos taurinos programados para la celebración en Zaragoza.

El torero resultó gravemente herido el pasado 11 de octubre tras recibir una cornada, tenía una lesión muy grave que llegaba hasta el pubis, de aproximadamente 20 centímetros y otra herida de 10 centímetros.

En la plaza de toros de Zaragoza el toro Manzanito, negro de 593 kilos le propinó una cornada a Cayetano, su cuerpo impactó contra su lomo y terminó cubierto de sangre y con una herida muy grave en su muslo izquierdo.

Pero antes de ser atendido por el personal de enfermería cortó dos orejas.

De acuerdo a la explicación del doctor Carlos Val-Carreres que atendió al torero, sufrió “una grave cornada, con profusa hemorragia, en el borde interno del triángulo de Scarpa con una gran trayectoria y otra descendente de más de 20 centímetros, y otra posterior de 10 centímetros que afecta el cuadríceps. Ha sido un milagro que no le haya afectado ninguna arteria importante”. La herida de su muslo desgarró las fibras de los músculos aductores dilaceró las fibras del cuádriceps.

Los espectadores quedaron impactados al ver cómo a pesar de sufrir tan graves lesiones, el torero siguió con su labor, propinándole una estocada que le cortó las dos orejas que fueron otorgadas cuando el torero se encontraba en la enfermería.

Según lo que se ha podido conocer, el torero ha evolucionado favorablemente, el médico declaró a los medios de comunicación: “Es muy pronto para hablar de la ausencia de complicaciones, la herida es extensa e importante y evoluciona dentro de la normalidad.

Las molestias y los dolores son normales al tratarse de una cornada que causó grandes destrozos musculares, pero el que no haya presentado fiebre y el aspecto sea bueno significa que los drenajes están funcionando perfectamente, eso nos mantiene optimistas”.

Eva González, esposa del torero se dirigió a la clínica donde permanecerá recluido hasta el próximo domingo. No emitió declaraciones, se limitó a esbozar una sonrisa a los medios de comunicación que se encontraban en la entrada.

Para algunos animalistas los sucesos como este son una oportunidad para que quienes se dediquen a esta práctica reflexionen acerca del peligro que también representa para ellos el maltrato que le propinan a los toros.

EM

Alegan que un acto tan cruel y sangriento, donde el objetivo es asesinar al toro en medio de la algarabía de la gente no puede catalogarse como acto cultural.

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