Un nuevo alarmante caso de maltrato animal ha puesto en alerta a los vecinos de Pontevedra, en España, así como a organizaciones comprometidas con la defensa de los derechos de los animales que en casos similares han actuado diligentemente. Tal es el caso de la Asociación Animalista Libera y la Fundación Franz Weber.

Este lunes por la noche, un operativo en el que participaron efectivos de la Policía Local de Pontevedra, los Bomberos y efectivos de Viaqua, posibilitó el rescate de una perrita atascada en el interior de una tubería en la parroquia de A Canicouva.

Pero no se trataba de un rescate cualquiera. La cruda historia que padeció el animal es de terror.

Fueron los operarios de la empresa del suministro de aguas quienes, mediante una cámara nocturna, localizaron el punto en el que se hallaba el animal, de difícil acceso, para proceder a rescatarlo.

Quejidos de dolor habían sido la voz de alarma para que los vecinos se pusieran en contacto con la Policía y pideran auxilio, sin saber lo que encontrarían.

¡Y lo que descubrieron les partió el alma por completo!

Aunque en un principio sintieron consuelo al saber que lograron rescatar una vida, después vieron lo peor. Era una perrita herida, que estaba embarazada y que al parecer, había sido disparada a quemarropa por un supuesto cazador, ya que determinaron que la herida provenía de una escopeta de caza.

Después de ser cobardemente atacada, la pobre madre había sido abandonada en la alcantarilla. Pero este fue para mala suerte, un rescate sin un final feliz.

El disparo le había atravesado la columna al pobre animal, y aunque inmediatamente fue asistida por un veterinario, éste dijo que la perrita sucumbió a las heridas y falleció a causa de hipotermia, según informa la protectora Os Palleiros. Y tristemente, tampoco pudieron salvar a sus bebés.

Como en otras ocasiones, las organizaciones Libera y Franz Weber, no se han quedado de brazos cruzados, pero esta vez han ido más allá, y han ofrecido 1.000 euros de recompensa al ciudadano que pudiera aportar datos que permitan identificar al autor de la fatal agresión.

“Este caso puede ser afrontado desde una vía penal, por un delito de maltrato animal condenable con hasta un año de prisión y la inhabilitación para la tenencia por un máximo de 36 meses, advierten las organizaciones animalistas.

“También se podría aplicar la nueva Ley de Bienestar Animal, que contempla multas de hasta 30.000 euros e inhabilitaciones por un máximo de diez años”.

Las asociaciones se aventuran a inculpar del crimen a un cazador, dado que el arma asesina fue una escopeta empleada en batidas, y que la raza del can coincide con la de los perros que se usan en esas prácticas.

FFW y Libera esperan que el estímulo monetario sirva para “romper” el pacto de silencio existente en muchas zonas de Galicia con respecto al maltrato de los animales, como han detectado por ejemplo en situaciones de encadenamiento continuado o con la colocación de lazos y cepos ilegales.

Diario de Pontevedra

Cualquier persona que conozca datos del posible responsable de la muerte del animal debe ponerse de forma inmediata con la Guardia Civil y, una vez verificada la calidad del posible testimonio, remitir a los animalistas la proposición.

Es realmente doloroso tener conocimiento de estos casos, en los que prepondera la impotencia frente a desalmados que se salen con la suya.

Compartir esta noticia puede servir de mucho para crear conciencia y para poner nuestro granito de arena en dar con el paradero de este hombre sin escrúpulos. ¡Basta ya!