Los abusos sexuales son uno de los crímenes más atroces que existen y por desgracia las víctimas no son solo los humanos, aunque en muchos de los casos, el atacante sí es una persona.

El pasado 2 de enero en Cali, Colombia, encontraron a una perrita con una desgarradora historia. Una mujer iba de camino a su trabajo cuando vio a Lupita, la perrita, caminando con dificultad por las calles hasta que se desplomó.

Mary Jiménez, la mujer que vio a Lupita caer al suelo, se acercó hasta el animal y vio cómo la perrita sangraba por la boca y el ano; aterrador. “Yo la vi pasar y tenía amarras en las patas traseras y en el cuellito, yo me acerqué a quitárselas y vi que en la boca tenía sangre, empecé a revisarla y cuando le levanté la colita no supe qué hacer, sólo la cargué y la llevamos a una veterinaria que yo conocía”, cuenta Jiménez.

La mujer se dirigió con la perrita hasta una clínica veterinaria cercana y allí los médicos informaron que la perra había sido víctima de un abuso sexual. Los informes indicaron que a la cachorra la penetraron con un objeto cortopunzante y le destrozaron el conducto de la uretra y varias lesiones en las paredes vaginales.

Este caso ha indignado a toda la nación colombiana y han clamado justicia a las autoridades para que inicien una investigación que dé con el paradero de los culpables. Las organizaciones en defensa y protección de los derechos de los animales se han mostrado activos en repudiar este hecho y en ayudar a Lupita con los costes de su recuperación.

A través de las redes sociales muchos usaron la etiqueta #LupitaEstamosContigo haciéndola tendencia nacional y además se desplegaron con varias protestas y plantones en la ciudad de Cali, en el lugar de los hechos.

El pasado jueves, la clínica le practicó una de las primeras cirugías a la cachorra y resultó exitosa. Los médicos lograron reubicar el canal de la uretra y le reconstruyeron la vagina, pero informaron que Lupita tendrá que orinar por la cola porque fue imposible la reconstrucción de la uretra.

“Llegó con sus partes íntimas destrozadas, no solo laceradas. La uretra fue desprendida y las paredes de la vagina están laceradas. Es por ello que con las cirugías se busca, sobre todo, acomodar la uretra, de nuevo”, dijo Sebastián Piedrahita, el médico veterinario que llevó la cirugía de Lupita.

Ahora, Lupita está recuperándose de la operación, ya presenta menos dolor y se encuentra en un lugar que le brinda protección.

Por su parte, La Policía Ambiental de Colombia informó que están muy preocupados por la alta incidencia de maltrato de animal que existe en el país, contando que con apenas tres días del 2018 ya hay más de 12 casos de maltrato animal.

Infobae

Esperemos que pronto den con los responsables del sufrimiento de Lupita y que nunca suceda algo similar. ¡Comparte esta noticia!