Michella Welch, de 12 años, fue violada y asesinada en marzo de 1986, el atroz crimen causó conmoción en su comunidad, la hallaron muerta en un barranco en 1986 en un parque en la ciudad de Tacoma, Washington.

Lamentablemente, los investigadores no lograron encontrar a los autores del asesinato. El día de la desaparición ella cuidaba a sus dos hermanas menores en Puget Park, había manejado en su bicicleta a casa para buscar algunos bocadillos.

La niña regresó y sus hermanas habían ido a un local cercano para usar el baño, se presume que Michella las estuvo buscando en el parque.

Cuando las hermanas volvieron al lugar donde se vieron por última vez encontraron la bicicleta y los bocadillos junto a una mesa en el parque, pero Michella no estaba.

Unas horas más tarde, un perro del cuerpo policial halló su cuerpo en un barranco y se comprobó que había sido abusada y asesinada.

En el momento del hallazgo se extrajo el ADN de la escena, pero la investigación se complicó y el caso fue archivado sin resolver.

Los avances de la tecnología del ADN condujeron a los investigadores a reabrir el caso de Michella. En 2006, los científicos de la policía reconstruyeron una huella de ADN que se encontraba en los artículos recolectados en la escena del crimen, para ese entonces no comprobaron ningún vínculo con un delincuente en Estados Unidos.

Hasta que finalmente, 12 años después gracias a la genealogía genética empleando equipos de ADN de compañías como 23andMe y Ancestry.com lograron resolver el caso.

Con la información del ADN llegaron hasta dos hermanos que se convirtieron en sospechosos por su edad y su lugar de residencia en 1986.

Fueron puestos bajo vigilancia mientras los agentes de la policía esperaban la oportunidad de evaluar sus perfiles genéticos. Hace tres semanas, Gary Hartman, uno de los investigados, desayunó en un restaurante junto a un compañero de trabajo sin imaginar que un policía encubierto estaba sentado en una mesa cercana.

El investigador recogió la servilleta que él usó para limpiar su boca y la envió al laboratorio para analizarla, así fue como descubrieron que su ADN coincidía con el que hallaron en el cuerpo de Michella Welch.

Arrestaron a Hartman, de 66 años, en un semáforo y fue acusado de asesinato en primer grado y violación en primer grado. Está detenido bajo fianza de 5 millones de dólares y compareció ante el tribunal.

Don Ramsdell, un oficial de la policía de Tacoma declaró en una rueda de prensa que la resolución del caso es una demostración del excelente trabajo de la policía en la antigüedad con las mejoras que ofrece la tecnología actual.

“Hoy estamos en un punto en el que, si eres un criminal y dejaste tu ADN en la escena, es mejor que te entregues ahora. Te atraparemos”.

El detective Steve Reopelle fue quien halló la servilleta relató: “Lo observé usando la servilleta muchas veces. Él la estrujó, la puso en la bolsa y después estrujó esa bolsa y la dejó abandonada voluntariamente cuando se fue del restaurante”.

Telegraph / CNN

Afortunadamente se hizo justicia, Hartman también fue acusado de asesinar a otra joven llamada Jennifer Bastian. Comparte esta noticia.