Hace tres décadas hallaron el cuerpo de una niña de cuatro años en una autopista de Francia, el caso se convirtió en un gran misterio que hasta entonces no se había logrado resolver.

Finalmente, 30 años después del suceso lograron identificarla a través de su ADN y ubicar a sus padres, ambos fueron detenidos por la policía tras ser acusados de asesinato y maltrato infantil.

La pequeña fue identificada como Inass Touloub, antes nombrada por los investigadores “la pequeña mártir de la autopista A10” cuando hallaron el cuerpo en la autopista.

El cadáver de la menor nunca fue reclamado, pero los resultados de la prueba de ADN comprobaron que los padres de Inass estaban implicados en su muerte.

La pequeña fue sepultada en un cementerio de la localidad de Suèvres y en su lápida se lee esta descripción: “Aquí descansa un ángel”, ya que para ese momento no había sido posible identificarla.

Cuando la encontraron el 11 de agosto de 1987 estaba envuelta en una manta, su cuerpo tenía lesiones, marcas de golpes, cortes y cicatrices que revelaban que había sido víctima de maltrato.

Las investigaciones de los médicos forenses confirmaron que sufrió crueles torturas, entre ellas quemaduras hechas con una plancha y la fractura de varios de sus huesos.

Las autoridades difundieron su foto en Francia y en 30 países, consultaron a más de 65.000 centros de educación y cuidado infantil pero no obtuvieron ningún tipo de información.

Además, consultaron a 6.000 médicos para buscar alguna pista de la pequeña, pero no hubo resultados.

Lamentablemente, la investigación del caso fue cerrada en 1997 cuando se hicieron pruebas de cotejo del ADN hallado en la manta donde estaba envuelto el cuerpo de la pequeña.

Una se realizó en 2008 sin resultados, y otra en 2017 que finalmente coincidió con el ADN de un hombre que había sido arrestado en 2016 por delitos de violencia.

Ese hombre resultó ser hermano de la menor fallecida y aportó la información necesaria para localizar a sus padres ubicados en Aisne y Seine-Saint-Denis, al norte de Francia.

Después de comprobar los registros administrativos las autoridades policiales determinaron que Inass era una de los siete hijos de la pareja y que aparecía en las solicitudes de las ayudas sociales pero no había vuelto a ser censada.

Los padres, ambos sexagenarios y de nacionalidad marroquí fueron arrestados el pasado martes. Se pudo conocer que la mujer le decía a las personas cercanas a su entorno que Inass se había ido a Marruecos y allí estaba siendo cuidada por su abuela.

Los vecinos de la familia se vieron profundamente afectados por este crimen, ellos durante años depositaban flores en la tumba no identificada donde yacía la pequeña sin esperar que el caso se resolviera.

Raphaël Pilleboue, era el alcalde de la localidad donde ocurrió el suceso y aseguró que recibió a menudo solicitudes de ciudadanos que pedían llegar al fondo del caso.

“Hay que señalar los esfuerzos de los vecinos, jamás se rindieron, siempre sentí su voluntad de ayudar a resolver esta investigación”, comentó.

Sobre el atroz crimen que cometieron los padres de Inass se pudo conocer que su progenitor acusó a su esposa del asesinato y alegó que la niña “vivió un infierno de violencia”.

Mientras que, declaró ante los investigadores del caso que “era demasiado cobarde para denunciar a su esposa, tomó la decisión de viajar a Marruecos de vacaciones junto a otras dos de sus hijas.

En el camino a Marruecos se detuvo y abandonó el cadáver de Inass en la autopista.

La madre de la menor asesinada confesó que era violenta con su hija, pero aseguró que fue su esposo el que la mató y se justificó diciendo que no podía recordar bien qué pasó exactamente el día del asesinato.

france3 / TN

A pesar de que ha pasado tanto tiempo, muchos se alegran porque se hará justicia y los responsables de un delito tan horrible pagarán por lo que hicieron. Una atrocidad como esa no se podía quedar impune.

Los niños son nobles, altruistas y saben amar sin condiciones, lo único que esperan recibir de sus cuidadores es el compromiso de quererlos por siempre y velar por su salud, educación, bienestar físico y emocional.

La pesadilla que sufrió Inass jamás será olvidada, ningún niño en el mundo merece sufrir. Alza tu voz contra el maltrato infantil y comparte esta noticia.