El hombre de 81 años fue acusado en Argentina de prometerle trabajo a una chica de 19 años por Facebook mientras la mantuvo cautiva y abusó de ella sexualmente. Ella se trasladó desde Misiones engañada creyendo que haría labores domésticas, pero él la encerró con candados obligándola a mantener relaciones sexuales.

La pesadilla de la joven comenzó cuando aceptó la oferta del acusado quien le ofreció alojamiento en su domicilio y un salario de 10.000 pesos por realizar las tareas domésticas.

Después de cinco días, la joven logró denunciarlo ante las autoridades, y él fue detenido en las últimas horas, los funcionarios de la Jefatura Departamental de Quilmes a través de la comisaría 4ª de Berazategui, la policía local y la dirección de Cyber Crimen se encargaron del procedimiento.

Las autoridades confiscaron durante la detención una escopeta calibre 16, una pistola 380, una carabina, un rifle de aire comprimido, preservativos, material pornográfico, cigarrillos de marihuana, pastillas de sildenafil y las pertenencias de la joven secuestrada.

La víctima denunció la situación de cautiverio y abuso en la que vivía y comentó que el hombre “solo le permitía salir a realizar compras y cerraba todas las puertas con candados”.

También, comentó que la amenazaba con armas blancas y la obligaba a mantener relaciones sexuales con él cinco veces al día.

La policía de Buenos Aires pidió apoyo al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación para que por medio del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento de Víctimas por el Delito de Trata de Personas ayudaran a la chica.

El acusado, identificado como Ignacio Cañete de 81 años, fue liberado y alegó: “Me soltaron por viejito”. La decisión ha causado polémica en las redes, muchas personas alegan que debería permanecer tras las rejas porque representa un peligro para la sociedad.

Solamente estuvo preso durante una noche después de que en un operativo liderado por efectivos policiales allanaran su casa. Lo encontraron en su cama, y se entregó mientras se recostaba en el piso sin oponerse.

El acusado declaró: “Te juro que soy inocente, a quién le voy a poner un dedo encima. Si tengo las rodillas hechas pelota, me empujas al piso y me arruinas”.

Pero el crimen que cometió no lo hace parecer un anciano tan vulnerable, fue capaz de atentar contra la vida de una joven y abusar brutalmente de ella.

Él pegó un aviso en la puerta de su casa que decía:

“Nesesito (sic) mujer sola para cuidar anciano de 81 años”, decía el cartel. “No baga (sic nuevamente), no falopera, no borracha, no sucia, no rotera”.

Las intenciones de su oferta iban mucho más allá de contar la ayuda de una empleada doméstica. Así que fue detenido tras la denuncia de la víctima, aunque él alegó que: “Mira, sexo tuvimos, pero fue consensuado. Encerrada no la tuve, si dormía acá al lado mío”.

“Cuando me llamó por teléfono interesada por el trabajo, le dije que podría ser que tuviéramos relaciones sexuales y ella accedió. Vino dos veces, primero en septiembre del año pasado con un bebé que no dejaba de llorar.

Yo no lo soportaba, así que la mandé de regreso para que pasara las fiestas con sus familiares. Después regresó con bolsas de ropa que presuntamente le había dado un pastor evangelista.

Tardó cinco días en limpiarme la cocina, no sé cómo sale a acusarme de esta barbaridad. ¿Cómo voy a violar a alguien?”.

Los vecinos del anciano lo describen como gruñón y algunos comentan que le han escuchado decir obscenidades a las mujeres.

Uno de ellos dijo a un medio de comunicación que suele apuntar por las noches el trasero de las chicas que transitan por la calle con una linterna mientras las ve desde su terraza.

El anciano jubilado trabaja tejiendo redes para arcos de fútbol o pesca, además compra y vende garrafas.

Infobae / Clarín

Tiene dos habitaciones de su casa alquiladas y los inquilinos se han ofrecido a declarar en calidad de testigos después de conocer las acusaciones que recibió el anciano, aseguran que la joven no permanecía encerrada.

Pero además de ser acusado por la agresión y el secuestro de la joven el anciano fue imputado por tenencia ilegal de arma de uso civil y de guerra y por infringir la ley de drogas.

Al parecer los delitos no fueron suficientes para considerarlo un peligro para la sociedad y mantenerlo preso. ¿Tú qué opinas? ¡Compártelo!