Ha salido a la luz el retorcido pasado del hombre que acabó con la vida de 26 personas en la Iglesia Bautista en Sutherland Springs, en Texas, Estados Unidos. Desafortunadamente, los casos de tiroteos han sido más comunes y dejan al descubierto personalidades muy peligrosas que se disfrazan en la cotidianidad.

Brittany Adcock, ahora con 22 años de edad, cuenta cómo conoció al asesino de las 26 personas en Texas, Devin Kelley. El primer encuentro de Adcock con Kelley fue cuando la joven tenía tan solo 13 años de edad y Kelly tenía 18 años.

El primer acercamiento de Kelley a Adcock fue en un centro comercial, el hombre intercambió su número celular con la joven y, después de varios textos, empezó a tener conversaciones sexuales con la niña.

Brittany cuenta que Kelley la acosó durante mucho tiempo y la grababa con una cámara secreta que instaló en su baño; en el cual no solo Brittany era grabada, la madre y la hermana de la chica también fueron grabadas sin saberlo.

Además, cuenta cómo la usó para fines sexuales, con solo 13 años fue obligada por Kelley a posar desnuda para él y después la presionó para que tuviera relaciones sexuales con él, porque Devin quería ‘quitarle’ la virginidad a la chica.

Brittany se siente culpable porque sabía que eso no estaba bien y no hizo nada para detenerlo, sino que ella accedió por complacerlo. Aunque en realidad ella fue una víctima del monstruo de Devin. Una niña manipulada por un hombre mayor.

Fui tan ingenua. Él era mucho mayor que yo y me sorprendió que un chico mayor mostrara interés en mí”, comenta Adcock. “Él me tomó alrededor de una docena de fotos y después las mantuvo por el resto de su vida”.

Esto da a entender que Kelley chantajeaba desde ese momento a Brittany a cambio de no publicar sus fotos, así fue como consiguió tener relaciones sexuales con ella.

Ella logró zafarse de la relación que mantenía con Devin, pero al pasar los años el acoso por llamadas y textos persistía, hasta creó una cuenta falsa conversar con Brittany sin que ella supiera.

En una ocasión, después de que Devin se casara con su segunda esposa hace tres años, le dijo a Brittany que cuidaría de ella, pero que debía vivir con él como parte de su servicio y laborar desnuda.

La última vez que Brittany supo de Kelley fue hace seis meses; él le envió la foto en topples de una chica y le preguntaba si era ella.

Después del tiroteo, el hombre se quitó la vida. Brittany comenta al respecto que: “Era un monstruo. El mundo es un lugar mejor ahora que él se ha ido. Ahora sé que era un pedófilo. Me usó para cumplir sus enfermas fantasías”. Brittany ahora tiene el respiro que siempre había deseado.

Mirror / The Sun

Esperamos que el testimonio de Brittany llegue más lejos y ponga en alerta todas las conductas que sean de intimidación, acoso y violencia que caracterizan a un tirador en potencia.

¡Difunde esta noticia! Es importante mantenernos atentos ante el perfil de las personas con este tipo de trastornos.