Mucho hemos escuchado que el amor de una madre es el sentimiento más grande, especialmente cuando se trata de proteger y cuidar a un hijo.

Sin embargo, no podemos escapar de la dura realidad que, aunque una mujer haya parido a un bebé no necesariamente tiene ese instinto protector que funciona como una magia en el corazón de una madre.

Desafortunadamente hace dos años aproximadamente Kelly Emery, una madre adicta a las drogas mató a su hijo de dos años al alimentarlo con un sustituto de metadona para hacerlo dormir.

Esta mujer tras cumplir la mitad de su condena salió en libertad y fue encontrada  muerta boja abajo tirada en el suelo en el apartamento de su novio en Maidstone, en octubre del año pasado.

Una investigación realizada por las autoridades locales dio a conocer que Kelly, de 36 años, de Birmingham, le suministró la sustancia a su pequeño hijo, Fenton Hogan mientras ella estaba en una orgía de crack en 2015.

Emery fue llevada a prisión en 2015 tras ser declarada culpable de homicidio en Nottingham Crown Court.

Lugares de encuentro para jóvenes y no tan jóvenes para el consumo de drogas hacen que personas arraigadas a la adicción tomen lamentables decisiones que conscientemente no las tomarían.

El caso de esta madre dejó bajo el beneficio de la duda, si con un sentido común fuera de los efectos de estupefacientes hubiese optado por proporcionar a un bebe de tan corta edad metadona para obligarlo a dormir y dar rienda suelta irracional comportamiento.

En la audiencia, que se abrió y cerró por un día en la última semana del año 2017 en Maidstone, los médicos informaron que la intentaron revivir en dos ocasiones, pero sufrió un paro.

Esta mujer falleció tras sufrir un tercer ataque en la ambulancia mientras era trasladada al hospital. El resultado de la autopsia reveló que la causa de su muerte fue toxicidad de morfina.

Las declaraciones en el juicio confirmaron la adicción de Kelly a la heroína y que había alimentado a su hijo con 10 ml de un sustituto de metadona, mientras participaba en una orgía de crack de cocaína, logrando acabar con la vida de su hijo.

Las autoridades encontraron en la casa donde vivía Kelly un par de muñecos con restos de cocaína.

El juez Robin Knowles expresó que aceptó el remordimiento, pero es un caso trágico y ella era culpable por las consecuencias graves. Una sentencia de prisión era justa y necesaria.

El Juez añadió que esta mujer cumpliría la mitad de su condena antes de ser liberada bajo licencia y la instó a trabajar para vencer su adicción.

La abuela paterna del pequeño comentó sobre el sentimiento tan extraño que albergan por la muerte de esta mujer, quien mató a su nieto. Ni ella ni su hijo derramaron ni una lágrima por ella.

La pérdida de un hijo es un hecho sin precedentes, algo terriblemente inexplicable, faltan palabras a la hora de describir lo que se siente.

The Sun

Esta madre adicta al consumo de drogas nunca entendió la lamentable pérdida de su pequeño bebé, así como la desolación de un padre y demás familiares por tan absurda decisión de quien accidentalmente el destino llamó madre.

La vida de Fenton no fue la más afortunada, muchos soñaron con verlo crecer, pero su propia madre apagó su vida y tuvo un desenlace fatal. Comparte esta estremecedora noticia.