El domingo en la tarde era un día como cualquier otro cuando Sheila Alejandra Ayala, de 10 años, salió a la puerta de su casa para jugar con sus vecinos en el humilde barrio de Trujui, en la localidad argentina de San Miguel.

Esa fue la última vez que la vieron, desde entonces se emprendió un operativo de búsqueda para dar con su paradero, pero tuvo un desenlace fatal que todo el mundo lamenta.

Durante cuatro días un grupo de vecinos y de agentes de la policía local y de Buenos Aires incluyendo la división de perros rastreadores de la policía y drones participaron en la intensa búsqueda.

Sus familiares difundieron su foto en las redes sociales pidiendo ayuda a los ciudadanos.

Los vecinos manifestaron con pancartas y letreros mientras buscaban sin cesar en la zona sin obtener resultados.

Finalmente, hallaron el cuerpo de Sheila en una vivienda cercana a la suya donde residía la pareja de su tía, estaba en el interior de una bolsa de plástica cubierta con un colchón que reposaba en medio de una pared.

Mientras se ejecutiva el operativo para encontrar a la menor sus tíos se mostraron preocupados, culpaban a la familia materna de la niña de su desaparición.

Su tía Leonela Ayala compareció ante varios programas televisivos.

El rostro de Sheila aparecía en muchos medios de comunicación, su madre clamaba en los noticieros cualquier información sobre la pequeña.

Relató que no tenía relación con la familia paterna de su hija, “Ellos dicen que Sheila estaba jugando, que el portón estaba abierto y que un adulto se acercó y la llamó. Sheila le dijo “tía” y se fue con esa persona.

Aseguró además que el padre de la niña estaba en estado de ebriedad cuando desapareció la niña y a eso se debió la demora en hacer la denuncia. “Sheila se perdió a las 11 pero avisó a la policía seis horas después”, relató.

Tras la difusión de las declaraciones de la madre de la niña, el ministerio de seguridad de Buenos Aires ofreció una recompensa de 500 mil pesos el equivalente aproximado de 22 mil euros a quien ofreciera información sobre el paradero de Sheila.

Habían transcurrido menos de 24 horas desde el anuncio cuando hallaron su cuerpo sin vida en la vivienda de su tío político. “¡La encontraron, la encontraron!”, exclamaron los vecinos al conocer la noticia.

El jefe del allanamiento de la policía en el barrio Trujui, declaró: “Es un final triste, encontramos un cuerpo pequeño. Está trabajando el personal de la Policía Científica. Seguiremos buscando hasta que aparezcan los culpables. La hipótesis que manejamos es la de una muerte violenta”.

Cuando habían transcurrido dos horas del hallazgo del cuerpo, los tíos de Sheila confesaron el atroz crimen que cometieron.

“Tomamos droga y alcohol y no sabemos cómo llegamos a eso”, declararon ante las autoridades.

El próximo viernes realizarán la autopsia del cuerpo de Sheila para comprobar las causas exactas de la muerte.

Aunque los investigadores mantienen la hipótesis de que fue asesinada con violencia, el cadáver presentó signos de tortura y marcas en el cuello, no descartan que haya sido víctima de abuso sexual.

TN / Infobae

Presumen que Sheila habría fallecido entre 72 y 120 horas antes de encontrar el cuerpo, pudo haber sido asesinada el mismo día de la desaparición. Es una devastadora noticia que nos recuerda el caso de Gabriel Cruz, el niño asesinado por su madrastra en Almería, España.

Un crimen tan repudiable no puede quedar impune, solo un ser sin alma es capaz de atentar contra la vida de un niño, compartamos esta noticia alzando la voz contra el maltrato.