Es lamentable, pero no todos los trabajadores del sector de la salud asumen el compromiso de velar por la vida de los pacientes que tienen a cargo, algunos violan el juramento que hicieron y actúan en contra de la moral y la ética que merece su profesión.

Tal como esta enfermera identificada como Simone Anjos Dos Santos, de 41 años, quien recientemente fue arrestada por la policía después de que salieran a la luz las escenas grabadas por las cámaras de seguridad del hospital privado Padre Miguel en Río de Janeiro, Brasil.

En la grabación se aprecia cómo la enfermera se acerca a un bebé y arranca el catéter que tenía, lo hizo con cuatro pequeños recién nacidos para intentar asesinarlos mientras luchaban por sobrevivir en la incubadora.

Ella camina junto a los bebés en las incubadoras cuando se regresa, saca algo y se lo entrega a uno de sus colegas, pero después regresa y sustrae un objeto de la parte superior de la incubadora de uno de los pacientes.

Cuando habían transcurrido unos minutos, otra enfermera del hospital visitó al mismo recién nacido y confirmó que su catéter había sido cortado.

A pesar de que fueron reveladas las imágenes que comprueban el maltrato que cometió contra los niños ella negó haber atentado contra los pacientes que presuntamente cuidaba.

De acuerdo con la información suministrada por el centro de salud a un medio de comunicación de Brasil, la enfermera rompió de forma intencional los catéteres de los cuatro pacientes dejando a los recién nacidos expuestos a un grave peligro.

Los pacientes podrían sufrir una hipoglucemia mortal o infecciones en el torrente sanguíneo, afortunadamente lograron sobrevivir gracias a que otros miembros del personal notaron la irregularidad que estaba ocurriendo y actuaron de manera oportuna para protegerlos.

Se pudo conocer que la enfermera acusada trabajó ejerciendo su profesión durante más de diez años y fue arrestada por la policía en su hogar en la ciudad de Santa Cruz.

Daily Mail

No ha emitido declaraciones para justificar los motivos de sus acciones violentas y atroces. Los centros de salud deben someter a estrictas evaluaciones psicológicas a los miembros de su personal y permanecer alerta ante posibles casos de negligencia y maltrato que ponen en peligro la vida de los más inocentes.

Comparte esta estremecedora noticia en tus redes, esperamos que se haga justicia y la agresora jamás pueda volver a ejercer.