José Manuel Olea Ternero, vecino de Málaga, España, permanece desde la madrugada del martes en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil, tras haber sido acusado de propinar 30 puñaladas hasta matar a su pareja sentimental, María Adela Fortes Molina, de 44 años, vecina de “La Viñuela”.

La mujer había conocido a su presunto asesino, su novio, hacía pocos meses por Internet y mantenían una relación amorosa.

Su marido, su novio de toda la vida y padre de sus dos niños, había fallecido súbitamente de un infarto cinco años atrás. Pero no era su única cruz, su hijo menor acababa de fallecer también tras haber padecido una enfermedad degenerativa.

De esto habían pasado sólo 4 meses y trataba de reponerse, todo parecía estar volviendo a la normalidad y pensaba haber encontrado el amor con José Manuel. Sin embargo, había algo en él que a su familia no terminaba de convencer, y por tanto no aprobaban la relación.

“Lo cierto es que María Adela había empezado a recuperar la ilusión. Se defendía de las críticas familiares. Siempre decía que era lo suficientemente mayor, que se hacía cargo de su vida”, comenta uno de los familiares.

El acusado posiblemente entabló amistad con la mujer en las redes sociales, donde el hombre mantenía hasta 9 perfiles abiertos, y curiosamente todos sus contactos eran exclusivamente mujeres. En uno de ellos, en el que apenas aporta datos personales y tan sólo se define como un hombre divorciado, escribió el 24 de mayo del 2016 un mensaje buscando pareja:

“Hola soy José y busco amistad con chicas. Soy cariñoso, leal, etcétera. Tengo mucho cariño que dar”, esta última frase en letras mayúsculas.

El acusado tenía entre 6 o 7 denuncias de al menos dos anteriores parejas suyas a su haber y en la actualidad mantenía en activo una orden de protección hacia una de ellas, según confirmaron tanto fuentes policiales, como el Instituto Andaluz de la Mujer.

Era un hombre con antecedentes de violencia sobre las mujeres, que utilizaba las redes sociales para entablar contactos personales y que alardeaba de sus conquistas.

Incluso facilitaba su teléfono directamente en el muro de sus perfiles.

“La vida es bella y te da una segunda oportunidad en el amor”, publicó en otra ocasión.

Pero esta información tan necesaria se le había escapado averiguar a Adela antes de aventurarse en la relación. Y lo pagó muy caro, exactamente costándole la vida, cuando el sujeto en su domicilio de Los Romanes, le propinó hasta 30 puñaladas. Después, cogió su auto y huyó.

Seguido de esto fue su hijo mayor el que localizó un reguero de sangre entre el lugar donde estaba aparcado el auto y el sitio en el que se encontraba el cuerpo, y dio parte a la policía.

Efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional pudieron ubicar al individuo a altas horas de la madrugada en Marbella, en el otro extremo de la provincia de Málaga, quien iba con la ropa llena de sangre, donde finalmente pudo ser arrestado en un operativo conjunto con la Policía de Málaga.

El hecho ha estremecido por completo a la población de “La Viñuela”, donde conocían sobradamente a Adela. Sus familiares ratificaron sus sospechas y confirmaron que Olea Ternero no era vecino del lugar, porque sino “no habría salido vivo”.

De ella dijeron que era una mujer de su hogar, buena madre y luchadora, y que tras este incidente difícilmente podrán recuperar la paz.

Facebook / María Adela Fortes Molina / EFE

El ahora detenido posiblemente declare hoy mismo ante el titular del Juzgado de Violencia de Género de Vélez Málaga.

Con este asesinato ya son tres las mujeres que han muerto a manos de sus parejas o ex parejas en lo que va del año.

Esperamos que caiga todo el rigor de la ley sobre este hombre, que con un claro pasado delictivo, no se sabe por qué seguía libre. El precio ha sido la vida de Adela, pero esperemos que la ley ahora sí sea justa y no se cobren más vidas inocentes.

Es importante conocer todas las precauciones que se deben tomar en la red. Comparte esta noticia con tus amigos.