Los abusos sobrepasan el límite de respeto por la condición del otro ser humano y algunos tienen consecuencias realmente estremecedoras.

Es el caso de esta joven japonesa que después de diez años decidió compartir desgarradoras imágenes que muestran cuando pesaba tan solo 16,8 kilogramos tras estar sometida a horribles maltratos por parte de su abuelo abusivo.

Era una adolescente cuando fue víctima del maltrato psicológico y físico de su abuelo que, literalmente la dejó “morir de hambre”.

Esta joven mujer de Kyoto fue rescatada hace diez años y afortunadamente se ha recuperado satisfactoriamente. Ella afirmó que su abuelo le habría impedido alimentarse hasta tal punto de casi morir.

Es un verdadero milagro que haya podido sobrevivir a años de abuso doméstico propiciado por este hombre, quien no solo le negó el alimento, sino que cuando la encontraba comiendo abusaba de ella físicamente.

Ella decidió publicar las selfies que se tomó justo antes de ser hospitalizada. Realmente son imágenes impactantes, su apariencia es una evidente manifestación de la tortura a la que estuvo sometida durante años.

Su cuerpo se resume en 16,8 kilos de piel y hueso con protuberantes caderas y costillas en plena etapa de adolescencia. Ahora tiene un poco más de veinte años y se ha recuperado de la traumática experiencia que la llevo al borde de la muerte.

La joven decidió publicar algunos tweets narrando que simplemente para su abuelo ella tenía prohibido ingerir alimentos y cuándo lo hacía era reprendida por él con una reacción agresiva y violenta.

En varias oportunidades fue sorprendida comiendo en secreto y recibió como castigo patadas en el vientre para obligarla a vomitar lo que había consumido, finalmente terminó con un estado de salud crítico.

Ella quiso compartir su devastadora experiencia para instar a las personas que sufren de abuso o trastornos alimentarios similares a que no esperen para pedir ayuda. Deben pedir auxilio antes de que sea demasiado tarde. El precio a pagar por temor a pedir ayuda puede ser la vida.

Cuando hizo pública su historia recibió mensajes de solidaridad, pero también algunos cuestionaron la veracidad de su información, por lo que publicó varias selfies que se tomó durante el tiempo que estaba prácticamente muerta en vida.

También publicó una serie de fotografías que fueron tomadas en el hospital, donde se muestran hematomas en el pecho y el cuello.

Las imágenes son impactantes, las manos y las piernas de la joven muestran lo delgada que estaba antes de ser hospitalizada. Cuando finalmente fue rescatada, los especialistas afirmaron que solo estaba a diez minutos de la muerte.

La joven no declaró sobre las acciones que se tomaron con su abuelo y otros miembros de la familia en ese momento.

Daily Mail

Lo cierto es que después de diez años se ha recuperado y tiene un peso saludable. Comparte esta historia para instar a quienes estén siendo víctimas de maltrato a denunciar y pedir ayuda.