Rachel Moore de 38 años, una madre australiana de Brisbane, había pasado por un matrimonio que la había dejado con grandes cicatrices emocionales debido al abuso y violencia doméstica que había sufrido durante el mismo, hasta que finalmente, con tres hijos bajo su cuidado, fue capaz de escapar de ese hombre que solo le traía desgracias.

Tiempo después conoció y se casó con un hombre llamado Daryl, quien parecía el hombre perfecto para ella y con quien tuvo dos hijos más que sumar a su familia, pero la felicidad no duró mucho ya que Daryl resultó también tener problemas de ira y un día atacó a Rachel, lo que llevó a la disolución del matrimonio y a que Daryl fuera echado de la casa familiar.

Si bien habían decidido separarse en buenos términos por el bien de sus hijos, este acuerdo solo duró dos años ya que el 11 de abril del año 2014 Daryl irrumpió en la casa de Rachel cuando ella se encontraba allí con los niños.

El hombre estaba alcoholizado y portaba una escopeta por lo que la primera reacción de Rachel fue instruirles a sus hijos que se escondieran lo más rápido posible.

Daryl disparó con toda la intención de herir a Rachel y lo consiguió, alcanzando el brazo de la mujer y provocando que ella quedara inconsciente a causa de la pérdida de sangre.

Sin embargo, antes de que Daryl pudiese recargar, Cameron, de apenas 12 años, se lanzó contra el hombre y con la ayuda de sus hermanos fue capaz de contener al hombre hasta que llegaron las autoridades.

¡Le han disparado a mi madre! No se preocupen, ya lo desarmé ¡el arma está bajo el balcón!”, dijo el valiente joven cuando la policía finalmente llegó al lugar de los hechos.

“Podíamos escuchar las pisadas alrededor de la casa, fue aterrador”, declaró la pequeña Kaylea, de 10 años, refiriéndose a su padrastro, quien afortunadamente no fue capaz de herirlos antes de que ellos lo pudiesen neutralizar y desarmar, ya que el hombre estaba muy ocupado levantando a Rachel por la garganta y disparándole en el brazo.

“Parecía un psicópata, pensé que estaba poseído. Sabía que él quería matarme esa misma noche”, comentó Rachel sobre la terrible experiencia.

Daily Mail / Relay Hero

Afortunadamente para todos Daryl ha sido condenado por asalto en primer grado, conducir bajo la influencia del alcohol y violencia doméstica; la familia ya puede descansar tranquila sabiendo que la pesadilla ha terminado, con el tiempo las cicatrices emocionales sanarán y los niños crecerán sabiendo que su madre está viva y a salvo gracias a ellos.

Un aplauso para estos valientes niños por defender a su madre, ¡comparte su historia con tus amigos!