Cada persona es libre de realizar con su vida y su cuerpo todo lo que le parezca siempre y cuando no viole los derechos o la seguridad de los demás con sus decisiones. Pero en algunos casos esta libertad puede traer consecuencias fatales para la salud, sobre todo para quienes se convierten en adictos a las cirugías estéticas o están dispuestos a cualquier cosa para someterse a un cambio radical en su apariencia.

La cirugía plástica ha beneficiado a muchas personas principalmente en su autoestima, está bien agregarte o quitarte un poco de aquí o de allá para sentirte mejor contigo mismo, pero en exceso no es sano y debido a esto muchos han tenido que pagar las consecuencias.
Star Delguidice, de 28 años, originaria de Birmingham, es una adicta a la cirugía que hoy puede arrepentirse de muchas decisiones que tomó en su vida con respecto a las alteraciones que realizó en su cuerpo.

Con tan solo 28 años de edad Star ha gastado alrededor de 260.682 euros en cirugías plásticas, la joven empezó a realizar estas operaciones cuando solo tenía 18 años de edad y desde entonces no ha podido parar buscando la perfección.

La joven tuvo que volar hasta Turquía para colocarse unos implantes de glúteos, esto debido a que dichos implantes duplicaban el tamaño recomendado para su cuerpo. Para colocárselos tuvo que someterse a una operación de 7 horas.

Pero esta no ha sido la única cirugía estética a la que se ha sometido esta mujer, pues desde los 18 años ha recibido operaciones para mejorar su apariencia, gastando 15,000 Euros en contorno de barbilla y su frente.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, ocho semanas después de someterse a la operación de glúteos la joven cuenta cómo no logra acostumbrarse al nuevo gran tamaño de esa zona y que además sufre de ataques de pánico debido al miedo de que en cualquier momento exploten.

“Mis implantes son demasiado grandes y no me acostumbro a sentarme sobre ellos”, explicó Star, agregando que se siente contenta con el tamaño pero que a veces siente como se mueven dentro de ella y que debido a esto los quiere fuera de su cuerpo.

La mujer está muy contenta con la apariencia de su nuevo trasero, pero no se siente cómoda con ese gran tamaño. “Simplemente no son prácticos”, agregó.

La adicta a las cirugías cuenta cómo esta ha sido la operación más trágica que ha tenido en toda su vida, además contó que tuvo que ganar bastante peso alrededor de sus piernas y glúteos para poder realizar esta operación.

Soy muy delgada, pero después de ganar todo mi peso, ahora necesito comenzar a tonificar ya que tengo celulitis”, dijo.

Ha sido una recuperación dura para ella y su experiencia puede alertar a otras mujeres

A pesar de no sentirse cómoda con estos implantes la mujer está muy feliz con el resto de sus cirugías y cuenta que le encanta la atención que recibe gracias al cuerpo que los cirujanos estéticos construyeron.

Daily Mail

Sin embargo, ella misma puede confesar lo doloroso que pueden ser estos procedimientos y que puede traer consecuencias como las que ella pasó.

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