Sabemos que de personas buenas y agradecidas está lleno el mundo y es que muchos son capaces de ayudar a otro sin esperar nada a cambio. Del mismo modo, recibir algo y más cuando no lo esperas es algo que hace feliz a cualquiera.

Siempre escuchamos a alumnos decir que su salón de clases, sus compañeros y sus profesores son como la propia familia. ¿Y cómo no van a serlo? Si compartimos todos nuestros días junto a ellos, sean buenos o malos.

Sí, es verdad que no todos los días son buenos y que cada profesor no llega siempre del mismo ánimo, así como nosotros no todos los días nos sentimos bien; pero hay que agradecer cómo cada docente de aula se toma el tiempo de enseñarnos.

Ellos nos ayudan a tener un futuro más claro, a aprender un poco de todo, se toman el tiempo y la dedicación para que nosotros seamos mejores. La vocación de algunos es tan extraordinaria que incluso nos enseñan como si fuéramos sus propios hijos.

Esta historia sucedió en Burleson, Tejas, y nos demuestra que, si somos personas de bien y hacemos las cosas con dedicación, los demás lo notarán y tarde o temprano seremos recompensados.

Muchas veces las personas están tan ocupadas en sus trabajos que dejan de lado la vida social, eso es exactamente lo que le ocurría al profesor Kylie, pero es algo que se puede rescatar.

Los alumnos del profesor Kylie se tomaron muy en serio la tarea de hacer feliz a su profesor y justo cuando más lo necesitaba.

Durante una clase, los estudiantes escucharon que pronto se acercaba el cumpleaños de su estimado profesor, pero además se enteraron de que él no tenía planes para ese día y que no haría nada especial.

Como buenos y agradecidos alumnos que son, no podían dejar que el cumpleaños de su profesor pasara desapercibido. Fue así como decidieron darle una gran sorpresa que le alegaría en ese día tan especial.

Todos sus alumnos lo recibieron con una celebración de cumpleaños que él no se esperaba, había muchos regalos y un gran pastel. Lo más conmovedor de todo esto, además de las maravillosas palabras que cada alumno decía del profesor Kylie, es que él tenía ¡10 años! que no había recibido un pastel de cumpleaños.

Y que hayan sido sus alumnos quienes terminaran con esos 10 años de cumpleaños en soledad es muy conmovedor. Esa una de las recompensas a su gran vocación.

Daily Mail / CNN

Es algo que no voy a olvidar. De eso no hay duda”, dijo el profesor.

El gran maestro de inglés de esa secundaria no pudo contener las lágrimas al verse sorprendido por el gesto de sus estudiantes. Es lo menos que podía suceder si alguien ha pasado tantos cumpleaños sin celebrar.

¡Qué maravilloso! Comparte este gesto y así inspiras a otros a tener un gesto solidario con quien más lo necesite.