El amor de los padres es un sentimiento que va más allá de la vida, así lo han demostrado Takesha Thomas y Lanre Haastrup quienes son los padres de Isaiah Haastrup un pequeño de once meses de edad que se encuentra asistido por una máquina vital en un hospital de Londres.

Este pequeño tiene severos daños cerebrales desde su nacimiento ocasionados por un déficit en el suministro de oxígeno. Desde entonces ha estado conectado con ayuda artificial para sobrevivir.

Los padres de Isaiah iniciaron una batalla legal para para mantener con vida a su hijo en cuidados intensivos. Sin embargo, el juez ha declarado a favor del parte médico, lo que quiere decir que judicialmente han perdido la demanda y ha sido denegada su solicitud.

Es una situación extremadamente dolorosa, cómo explicarle al corazón de una madre que debe dejar que su hijo vuele tan alto que se convierta en un nuevo ángel que brillará desde el cielo.

El equipo de especialistas del King’s College Hospital afirmó que continuar aplicando el tratamiento de cuidados intensivos a Isaiah era inútil y molesto para el pequeño quien no ha tenido avances que representen una mejora en su estado crítico de salud.

El juez MacDonald anunció este lunes en Brimingham que los médicos pueden dejar de colocar el tratamiento de soporte vital. Este dictamen se dio tras el análisis de las pruebas en un juicio en la División de Familia del Tribunal Superior de Londres a principios de este mes.

Fiona Paterson, abogada que representó a King’s College Hospital NHS Foundation Trust en las audiencias, declaró que Isaiah nació en King’s College Hospital el 18 de febrero de 2017 y que estaba severamente discapacitado.

Añadió que nadie puede entender el sufrimiento y el dolor de los padres del pequeño pero que la devastadora evidencia médica demostró que lo mejor para Isaiah es detener el tratamiento.

Los análisis indicaron que Isaías estaba en un bajo nivel de conciencia, no puede moverse o respirar por su cuenta por lo que debe estar permanente conectado a un ventilador. Las pruebas confirmaron que no responde a ninguna estimulación.

Sin embargo, la madre exclamó que cuando ella hable con él responderá lentamente, tal vez abriendo un ojo.

Veo a un niño que necesita amor y cuidado. Yo lo tengo y puedo dárselo.”

En medio del dolor, esta madre manifestó su desacuerdo ante afirmaciones que expresan que su hijo no merece vivir. Para ella la decisión sobre vive o muere no le compete a nadie.

Durante el juicio Lanre había tratado de contener las lágrimas, sin embargo, fue una tarea muy difícil mientras describía un conjunto de quejas sobre el hospital al juez.

Dijo que la confianza se había quebrantado cuando su hijo nació. Añadió que existe un caso en curso sobre la denuncia por negligencia y se quejó del trato que había recibido en el hospital.

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Resaltó que hubo fallas por parte de ellos, y de no haber sido así su hijo estuviera en casa.

Nuestro hijo estuviera disfrutando de una deliciosa cena con conmigo y jugando con su encantadora madre”.

Dijo que todo funcionaba bajo un estricto control para los jefes de los hospitales y acusó a los médicos de no considerar los puntos de vista de ellos como padres.

Es muy lamentable estas peleas legales cuando el corazón solo entiende de sentimientos, es una decisión extremadamente difícil de aceptar y entender. Solo podemos esperar lo mejor para el pequeño Isaiah. Comparte esta triste historia y coméntanos cuál sería tu posición al respecto.