El día de ayer ocurrió un atentado en la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs Springs en Texas, donde un ex militar que fue despedido en malos términos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos tras ser acusado de agredir a su esposa e hijo en el 2014, arremetió contra los asistentes a la misa dominical acabando con la vida de 26 personas.

En el atentado, 26 personas fueron asesinadas, incluyendo 8 miembros de una misma familia, y 24 resultaron heridas.

Devin Patrick Kelley, de 26 años, vestía uniformes tácticos negros y tenía un rifle de asalto cuando ingresó a la Iglesia y abrió fuego contra los feligreses.

Stephen Willerford, de 55 años y Johnnie Langendorff persiguieron al agresor, Devin, perdió el control del auto donde huyó y según declaraciones de Johniee, presume que fue alcanzado por un tiro.

Frank Pomeroy, pastor de la iglesia, relató que su hija Annabelle, de 14 años murió en el atentado.

Joann Ward y sus dos hijas Brooke de seis años y Emily, de ocho también fallecieron.

El asesino era conocido como maestro de estudio bíblico, el día de ayer, las autoridades allanaron su residencia, con la participación de agentes del FBI, y de la Unidad de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.

Joe Tackitt, agente del condado de Wilson, relató: “Él simplemente caminó por el pasillo central, se dio la vuelta y empezó a disparar cuando caminaba de regreso”.

Las autoridades del FBI eliminaron la cuenta de Facebook del agresor, quien tenía profunda afección por las armas. Recientemente compartió una fotografía de un arma de estilo AR-15.

Sus ex compañeros lo describen como “loco, y raro”, alegan que recientemente había comenzado a promover el ateísmo causando polémica en las redes sociales.

Devin fue hallado muerto después de la persecución donde huyó en su auto, tenía un cinturón de balística y múltiples armas en su vehículo.

Un ex amigo del agresor comentó: “Da miedo saber que este psicópata ha estado en mi casa. No puedo creer que fuera amigo de este tipo y literalmente me haya quedado a pasar la noche en su casa cuando éramos niños. Terminé alejándome de él en la escuela secundaria después de que discutió conmigo en la escuela e intentó golpearme varias veces. Era un loco”.

Lamentablemente, este ataque dejó 26 personas fallecidas entre 5 y 72 años de edad, fueron momentos de pánico los que vivió la comunidad cuando detonaron los disparos.

El agresor tenía la clara intención de asesinar a la mayor cantidad de personas posible, el pueblo de Sutherland Springs solo tiene 643 habitantes, ayer habrían perdido el 4,2% de su población a manos de la violencia.

Hasta el momento, las autoridades no han emitido información oficial para conocer si el agresor se quitó la vida o recibió un impacto de bala letal.

Es muy triste que una vez más la violencia tiña de sangre a tantas familias. Alza tu voz a favor de la paz y comparte esta estremecedora noticia.