Resulta casi imposible pensar que una madre sería capaz de lastimar deliberadamente a sus hijos; después de todo, el principal compromiso de una madre es asegurarse de que sus hijos se encuentren sanos y salvos, protegidos de cualquier cosa que les pudiese hacer daño.

Sin embargo, existe una innumerable cantidad de casos en los que los principales abusadores de un niño son sus propios padres, agrediendo verbal, física y emocionalmente a los infantes hasta el punto incluso de acabar con la vida de los niños.

El hecho de que estos casos sean tan numerosos no evita que el corazón del mundo se rompa un poco más cada vez que un niño inocente perece a manos de las personas que se suponía debían protegerlo.

Según fuentes oficiales, en octubre de 2015 Keishanna Thomas habría colocado el cuerpo de su hija en un congelador después de haberla asesinado mediante asfixia, ahogamiento y negándole alimento, causando que gradualmente la pequeña muriera a causa del maltrato y negligencia infringido por su madre.

Desafortunadamente, es imposible determinar cuál fue exactamente la causa de la muerte de la niña debido a la cantidad de tiempo que su cuerpo estuvo en el congelador.  No contenta con todo esto, Keishanna envió a unos familiares por correo el congelador que contenía el cuerpo de su hija.

Keishanna alegó no haber participado en el asesinato para evitar que sus otros hijos tuvieran que ir a juicio como testigos, puede que esta haya sido la única cosa decente que esta madre hizo por sus hijos.

Originalmente, Janiya había sido declarada desaparecida cuando los servicios de protección infantil del condado de Manatee habían tratado de quitarle la custodia de sus cinco hijos a Keishanna.

La policía fue capaz de hallar el cuerpo de Janiya debido a las pistas dadas por su tía y su abuela. Aparentemente, lo que causó el abuso y posterior asesinato de la niña fue que esta habría frustrado a su madre debido a su caso grave de incontinencia.

Nada justifica el trato que la niña recibió por parte de su madre, la cual mantuvo el cuerpo de su hija en el congelador por alrededor de 16 meses antes de que la policía lo pudiera encontrar.

Relay Hero / wtsp

Verdaderamente resulta devastador pensar que una madre fuera capaz de hacerle algo como eso a su propia hija, mucho menos por las razones dadas por Keishanna, esperamos que donde sea que se encuentre su alma, este en un lugar mucho mejor.

No olvides compartir esta historia y ser la voz de muchos niños que sufren abusos.