Hay noches convencionales y otras noches que serán inolvidables. En el último grupo seguramente se encuentra la noche que pasó un joven en los Alpes italianos.

La historia tiene como principal protagonista a un turista originario de Estonia que durante sus vacaciones en los Alpes tuvo un hermoso paseo una noche que ingirió más alcohol de la cuenta y escaló una montaña de 2.400 metros en lugar de volver a su hotel.

El joven, de unos 30 años, conocido con el nombre de Pavel, estuvo pasando unos días en una resort de Cervina, en el Valle d’Aosta, en Italia. La noche que no podrá olvidar nunca más, estaba divirtiéndose en los bares de la zona, donde se quedó hasta el cierre sin pensar en que a esa hora no tendría transporte para volver a su hotel.

La zona montañosa está repleta de nieve en esta época del año.

Equipado con unas zapatillas, el joven Pavel se dirigió hacia su acomodamiento tomando una nevada calle del lugar, pero quiso el destino que se equivocara de camino y terminara en subiendo por un sendero de ski hacia la montaña.

Se cree que Pavel no se dio cuenta de su error sino hasta que la “calle” tomó un giro inesperado y se hizo cada vez más empinada. Lo que el joven no sabía era que estaba subiendo una pista conocida de ski.

El joven terminó subiendo una montaña de 2.400 metros.

En un punto, entre las 2 y las 3 de la madrugada, cansado ya de caminar, notó un chalet en el horizonte que fue su salvación. Era Igloo, un bar y restaurante ubicado sobre la pista Ventina, la cresta llena de nieve que hace tiempo se reservaba para competiciones de esquí en la estación de Cervina, y pensó que era su hotel. Estaba a una altitud de 2.400 metros por sobre el nivel del mar.

Con su nulo equipo y sólo sosteniendo la llave de su cuarto de hotel, Pavel se las ingenió para ingresar a Igloo y pasar ahí la noche.

La mañana siguiente, los empleados del lugar lo encontraron durmiendo en un banco con algunos cojines que está en la entrada del bar y, junto a él dos botellas de agua que se tomó para pasar la resaca.

Pavel llegó al bar y se refugió ahí durante la noche.

A esa altura ya habían enviado una patrulla de rescate completa (Bomberos, Policías y un drone) a buscarlo. Cuando la Policía fue informada del paradero de Pavel, informó que si bien se le cobrará una multa, no se le cobrará por pasar la noche allí.

“Le salió todo bien” aseguró el dueño de Igloo, Alessandro Zavattaro, “no estaba tan frío”, además contó que para una persona en forma y con la ropa apropiada, la gesta a pie es viable y no le llevaría mucho más de una hora y media o dos horas.

Pero Pavel llegó.

El joven logró regresar al bar y recuperarse de su estado de embriaguez

Igloo

Si bien varias personas estuvieron con el joven, éste no quiso ofrecer declaraciones por lo sucedido.

El turista tuvo mucha suerte esa noche. La semana anterior, tres esquiadores murieron en los Alpes Suizos después de que una avalancha arrasara con un grupo de cinco personas que se dirigían al glaciar Aletsch.

Además las nevadas que han caído este año hacen que la temporada sea buena, pero así también es la cantidad de nieve acumulada.

El famoso Pavel, a la derecha de la foto.

Es una anécdota insólita que seguro jamás podrá olvidar, compártela en tus redes.