Bali es uno de los destinos turísticos con gran afluencia, y uno de sus atractivos son sus conocidos masajes, pero ciertamente algo que jamás se puede hacer cuando se viaja a un lugar desconocido es no informarse antes.

Y aparentemente eso es lo que le sucedió a Matthew Raison, quien se encontraba de vacaciones junto a su esposa Candise y su hermana, en Bali.

El hombre de Australia quiso aprovechar sus vacaciones soñadas para darse un relajante masaje, dada su extendida fama mundial.

La pareja había solicitado un paquete de masajes a domicilio, pero cuando le tocó el turno a Matthew el masajista le preguntó si quería “sacarle el dragón rojo”.

La ingenua mujer, pensando en que se trataba de una especie de ritual, le respondió que no entendía exactamente a lo que se refería, pero que su marido es de los que les gusta experimentar cualquier cosa, así que le dio el camino libre para hacerle “cualquier cosa”.

Fue entonces cuando el masajista con una moneda empezó a “traladarle” toda la espalda, diciéndole que al día siguiente él se convertiría en un “dragón rojo”.

Luego se enteraron que ese tipo de masaje se llama gua sha, y está diseñado para liberar impurezas del tejido muscular.

La creencia popular es que la técnica libera materia no saludable de los músculos adoloridos, cansados, rígidos o lesionados y estimula un flujo de sangre nuevo y oxigenado. Puede además tratar los síntomas del resfriado común, como náuseas, pérdida de apetito, dolores de cabeza, mareos y desmayos.

El Gua sha es una práctica médica asiática donde el lado de una moneda se frota en rayas paralelas en el pecho y la espalda.

Al día siguiente, Raison tenía enormes marcas rojas en toda la espalda. Pero increíblemente, la pareja se lo tomó del lado más divertido y lo vieron como una anécdota más que contar a sus amigos en Australia.

“Es justo decir que todos estábamos llorando de risa”, dijo  Candise.

Matthew trabaja en servicios eléctricos de cableado y por su trabajo siempre se había quejado de dolores de espalda, pero Candise asegura que a partir del masaje “no convencional” se siente de maravilla.

Aunque al principio no podían controlar la risa, su segunda reacción fue de shock tras la incertidumbre de no saber si su espalda volvería a la normalidad. Pero la relajada pareja decidió esperar y en cinco días aseguran que su piel casi ha vuelto a ser como antes.

Daily Mail

Pero eso sí, el dolor se ha ido para siempre, aseguran.

Y tú ¿te atreverías a darte un masaje así para que te saquen el dragón rojo? ¿No crees que existen otras técnicas quizás menos rudas para calmar el dolor? Déjanos saber tu opinión y compártela en tus redes.