El caso de Diana Quer sigue ocupando los titulares de los medios de comunicación de España, durante la madrugada del 31 de diciembre hallaron el cuerpo de la joven madrileña de 18 años que desapareció el 22 de agosto de 2016.

La detención de José Enrique Abuín Gey, alias “El Chicle” representó el fin de la investigación en un caso que tenía muchos misterios por resolver.

Hoy la Guardia Civil ofreció una rueda de prensa en ofrecerán en la Comandancia de la Guardia Civil de La Coruña donde compareció el coronel jefe de la Comandancia de A Coruña, Francisco Javier Jambrina Rodríguez; el coronel jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), Manuel Sánchez Corbí; y el delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, para esclarecer los detalles de los resultados de las más recientes investigaciones sobre el caso de Diana Quer.

Comentaron que desde el pasado mes de septiembre de 2017 “El Chicle” era el principal sospechoso de la desaparición de Diana pero no habían reunido las pruebas suficientes para detenerlo.

Él tenía más dominio sobre el terreno y al percatarse de que era investigado se comunicó con un guardia civil para preguntarle por qué le estaban siguiendo.

En las primeras declaraciones que dio José Enrique Abuín relató una versión de los hechos que los investigadores no creyeron, comentó que la había atropellado de manera accidental y ella murió tras recibir un golpe en la cabeza. Continuó diciendo que después del accidente, él arrojó su cadáver al mar por temor a comparecer ante la justicia.

Finalmente, el presunto asesino confesó que introdujo a Diana Quer en el interior de su auto y que “En el camino se resistía y chillaba mucho. Quizás tiré alguna vez de la brida, se cayó y me asusté.

La llevé hasta el pozo de la fábrica abandonada”. Confesó que intentó violarla, pero ante la resistencia de ella, la estranguló.
Relató que después de introducirla en su auto, la joven gritó muy fuerte, le ató unas bridas en las manos y colocó otra en su cuello la cual apretó para que dejase de gritar.

Los investigadores le manifestaron las contradicciones de su testimonio, ellos conocían cada uno de sus movimientos gracias a la investigación de su teléfono móvil y así lograron que se derrumbara y confesara que trasladó el cuerpo sin vida de Diana Quer hasta el pozo de la nave abandonada en la parroquia de Asados.

Al llegar al lugar, ubicado a 200 metros de la casa de sus padres le quitó la ropa a la joven, la arrojó al pozo, quemó las prendas de ropa y volvió a su casa.

Según el abogado de “El Chicle”, él no confesó si hubo violación, asegura que no admitió ningún delito.

Asimismo, dijo que se encuentra muy mal psicológicamente y resaltó que colaboró con las autoridades diciéndoles el paradero del cadáver para “mitigar el sufrimiento de la familia”.
El abogado defensor de “El Chicle”, comentó que intentará demostrar que padece un desequilibrio mental.

Actualmente está en prisión bajo régimen de aislamiento y sin fianza en la cárcel de Teixeiro.

El Ministerio busca proteger a los testigos, para evitar frustrar la investigación tomando en cuenta que el acusado logró persuadir en dos oportunidades a su esposa para ocultar los delitos que había cometido.

La primera vez ella encubrió la agresión sexual de su propia hermana, y la segunda vez, soportó la presión social, mediática y policial del caso de Diana Quer, que estremeció a España durante un año y medio.

Finalmente, Rosario, la esposa del acusado declaró otra versión de los hechos y aseguró que la noche del 22 de agosto ella no estuvo junto a él robando combustible tal como lo habían dicho ante las autoridades.

Diana Quer estuvo 496 días sumergida en un pozo de aproximadamente diez metros de profundidad, se pudo conocer que el estanque almacenaba agua limpia, potable, sin fauna ni corrientes y a una temperatura baja y estable que permitió la adecuada conservación del cuerpo.

“El Chicle” le ató a la cintura y los hombros dos cuerdas lastradas con bloques de hormigón. En el interior del pozo recuperaron el bolso de la joven y una brida plástica.

La detención de José Enrique Abuín tuvo celeridad gracias a la denuncia de una joven que él intentó secuestrar en Boiro, tras las declaraciones de la víctima y un audio que grabó con su teléfono móvil mientras era agredida por “El Chicle” confirmaron a las autoridades que el primer sospechoso de la desaparición de Diana Quer era culpable.

EP

La esposa y los familiares que en su día habían declarado ante los investigadores cambiaron su versión, era lógico que si “El Chicle” había tratado de secuestrar a una joven metiéndola a la fuerza en el maletero de su auto entonces también podría ser culpable del caso de Diana Quer.

Finalmente se resuelven los enigmas de envolvían esta larga investigación, en medio de tanto dolor, su familia podrá darle el último adiós a Diana. Y ese desalmado no podrá atentar contra la vida de nadie más, comparte esta noticia.