Los milagros se hacen presentes en nuestra vida cada día, aunque a veces pasan por desapercibidos, hay ocasiones que es imposible ignorarlos porque desafían todo pronóstico con resultados inexplicables. Así fue el curioso caso de un pequeño bebé de tan solo un par de horas de nacido que pudo vencer a la muerte.

Un recién nacido de Colsterworth, en Lincolnshire, Inglaterra, sobrevivió de una situación bastante complicada a pesar que todo parecía estar en su contra. El bebé se llama Simon Meanwell, quien llegó al mundo completamente sano, sin embargo, de un momento a otro dejó de respirar.

Pero para la suerte de este pequeño y la de sus  padres, James y Helen Meanwell, una ambulancia atendió rápidamente el llamado de esta desesperada familia. Parecía que el tiempo no estaba a favor del bebé recién nacido, pero los profesionales de salud sabían qué hacer, e intentaron un nuevo método para salvar la vida del pequeño.

“Estaba absolutamente bien cuando nació, pero después dejó de respirar”, dijo el padre del bebé.

Los paramédicos decidieron congelar al niño, y aunque suene inusual, este método consiste en colocar al bebé en una manta de enfriamiento que contiene agua fría circulando en ella. Lo que hace esta manta es llevar la temperatura del bebé a 4 grados centígrados.

Cabe destacar que los recién nacidos son muy vulnerables porque cualquier cambio podría ser nocivo para su salud, como por ejemplo, si presentan fallas respiratorias podrían sufrir lesiones cerebrales irreversibles. La técnica que aplicaron estos paramédicos reduce el riesgo de convulsiones o lesiones de este tipo.

Este novedoso tratamiento se llama hipotermia terapéutica, que consiste en enfriar el cerebro del bebé, y por esa razón solo debe ser usado para los pequeños que no puedan respirar o que presenten algún signo de un sistema nervioso anormal.

La manta se aplicó en el caso de Simon cuando iba en la ambulancia pediátrica, pero después fue llevado Cuidados Intensivos Neonatales. La manta puede estar en el bebé minutos u horas, en el caso de este pequeño, estuvo envuelto por la manta durante 72 horas, mientras se encontraba en observación. Además, la manta también tiene un sistema de agua fresca que sirve para adaptar nuevamente la temperatura del bebé desde 33 °C a 37 °C, hasta que vuelva a su normalidad.

Helen Meanwell

Ahora, el bebé tiene 6 meses, y aunque está estable, debe ser visitado por enfermeras cada 3 días e ir a decenas de consultas médicas. Sin duda, este nuevo método salvó la vida del pequeño y es algo por lo que sus padres siempre estarán agradecidos.

La historia de este pequeño puede ayudar a salvar otras vidas, afortunadamente tuvo un final esperanzador. ¡Compártela!