En la celebración de una boda eclesiástica la novia acostumbra a usar un atuendo recatado, acorde al código de ética establecido para entrar a una iglesia sin mostrar demasiado.

En algunos casos el traje se adapta y durante la recepción lucen un escote. Pero en otros, la novia asiste a la ceremonia en la iglesia sin ningún tipo de pudor exhibiendo mucha piel para el gusto de los sacerdotes y rompiendo con los esquemas tradicionales de la religión católica. Muchos consideran muy irrespetuoso que las mujeres entren a una iglesia con escotes o transparencias, pero las últimas tendencias de la moda van muchas veces contra estos principios.

Recientemente salió a la luz la propuesta de un sacerdote de Venecia llamado Cristiano Bobbo, quien es párroco de las comunidades de Oriago y Ca’Sabbioni en el área continental de Venecia.

El cura expresó que está cansado de ver a las novias que asisten a la iglesia con vestidos muy cortos y poco pudorosos. Así que propone establecer un impuesto o tasa que obligue a las novias a pagar un euro por cada centímetro de escote que tenga su vestido debajo de la línea de la clavícula. Esta es la forma que pensó para llamar la atención sobre este punto y crear conciencia en el cumplimiento de las normas.

En las declaraciones que ofreció el sacerdote para un medio de comunicación local en un programa semanal expresó: “Las deformaciones de la moda actualmente parecen imponer modelos que aman disfrutar experiencias posiblemente desviadas y desbordantes”.

Instó a sus compañeros a establecer una tasa para pagar según la decencia del vestido de la novia que frecuentemente se presenta vulgar y con un atuendo inapropiado para la ocasión. “Así las que se presenten más desvestidas, más pagan”.

Asimismo, acotó: “Sería importante que las esposas hicieran comprender por medio de la sencillez y buen gusto de su vestido, la poesía, el romanticismo y la frescura del momento que están viviendo”.

Algunas mujeres se han mostrado en desacuerdo porque alegan que en el día más importante de su vida deben complacer sus gustos y usar un vestido con el que identifiquen, mientras que unas optan por un diseño clásico, elegante y pudoroso otras quieren mostrar sus curvas y atributos.

LV / Daily Mail

Al final de sus declaraciones, el padre quiso aclarar que todo se trataba de una propuesta “jocosa” agregando que le gustaría aplicar la medida porque en ocasiones las novias exhiben demasiado.

Sus palabras han dado mucho de qué hablar, generando una ola de comentarios en las redes. ¿Tú qué opinas? ¡Compártelas!