Mathew Orlov, de 46 años, se encontraba en su barco en la costa de Victoria, Australia, cuando su barco tiró de un tiburón muerto. El hombre subió al tiburón para asegurarse de que se encontrara bien; sin embargo, el tiburón ya se encontraba muerto pues había sido atacado por otro tiburón.

Para sorpresa de este hombre, el tiburón aún se movía a pesar de encontrarse sin vida, al principio él creía que no se trataba de nada, tal vez era simplemente un reflejo o algo parecido, pero lo vio moverse un par de veces más y se dio cuenta de que en realidad algo se movía en la panza del tiburón.

Los instintos de Mathew rápidamente le hicieron creer que se trataba de una mamá tiburón que había muerto y que las pequeñas crías permanecían vivas en su interior por lo que era importante hacer algo antes de que fuera demasiado tarde.

Para salvar los pequeños bebés tiburón el hombre tuvo que improvisar una cesárea con los implementos que tenía a mano, el hombre tomó un cuchillo y abrió el estómago del tiburón para sacar las crías.

La cesárea tardó alrededor de nueve minutos y fue muy exitosa, Mathew liberó a todas las crías al océano para que pudieran vivir, 98 tiburones bebés salieron de la improvisada operación hecha por este valiente hombre.

Tan pronto como ella estuvo en el bote vimos las siete marcas de mordedura de otro tiburón”, dijo Mathew. “Podía sentir que tiraba la línea cuando la atacaban. Tan pronto como la levantamos supe que había sido atacada por otro tiburón”, agregó.

Cuando vi que se movía su barriga, el instinto comenzó. Nunca he hecho algo como esto antes, pero he pescado lo suficiente como para saber que necesitamos sacar a los cachorros lo más rápido posible”.

Para Mathew esto fue una experiencia única, haberles salvado la vida a 98 tiburones bebés es algo que jamás olvidará.

Fue una sensación muy abrumadora cuando comenzaron a aparecer, tuve mucha adrenalina, me quedé estupefacto de que hubiera tantos, contamos 98”.

Mathew es un pescador amante de la naturaleza y esta experiencia le cambió la vida, él asegura que la mamá tiburón se encontraba muerta cuando la atrapó y que él solo actuó según su instinto para salvar la vida de las crías.

Por cruel que parezca, Mathew cocinó y comió al tiburón fallecido y, a pesar de que se sentía muy triste por esto, él sabia que hizo lo correcto al salvar a los bebés, además de que “era un desperdicio dejar que se perdiera el cuerpo”.

La especialista Jane Williamson puso en duda si las crías lograrían sobrevivir debido a que posiblemente eran prematuras.

Es difícil ver en qué etapa de desarrollo están las crías, no puedo decir si están lo suficientemente desarrollados como para sobrevivir solos”, dijo la experta en tiburones.

Daily Mail / Youtube

Pero puedo ver que las crías no tienen saco vitelino, lo cual es una buena señal e indica que tienen una posibilidad de sobrevivir”, agregó al final.

Se espera que los 98 bebes tiburón rescatados tengan vidas prósperas. Es importante que, sin importar la profesión que tengamos, seamos conscientes de nuestro impacto en el medio ambiente e intentemos siempre de ayudar en lo que podamos.

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