Los policías de tránsito siempre están alertas a cualquier inconveniente que pueda ocurrir en las calles. Manejar a exceso de velocidad, en estado de ebriedad o pasarse un semáforo suelen ser las infracciones más comunes cometidas por los conductores. Por lo cual, a un policía no le resultaría extraño que esto suceda durante su jornada.

Sin embargo, en un barrio de Brooklyn, Cleveland, las autoridades quedaron en jaque al darse cuenta que el frenético conductor que protagonizaba una persecución era un menor de edad.

Con apenas 11 años, el joven robó la camioneta de su madre y empezó a conducirla a toda velocidad. Un policía que patrullaba la zona se dio cuenta de que el automóvil se había pasado un semáforo y que se detuvo en un cuartel de bomberos pero, en el momento en que la patrulla intenta acercarse, el joven se da a la fuga. En ese instante comienza la persecución, como toda una escena de Hollywood.

Imágenes registradas por la cámara de la patrulla muestran el momento en que el policía intenta acercarse a la camioneta y el conductor acelera a toda velocidad.

El menor se escapó de la casa de su madre y tomó el auto familiar después que esta le quitará su PlayStation. La mujer se percató de la ausencia del joven en el momento en que el padre del menor la llamó para avisarle que lo había visto conduciendo por una calle.

De inmediato, la madre notó que las llaves de su auto no estaban y que se repetía la historia. Esta no es la primera vez que este joven protagoniza una persecución policial, en el 2017 también se habría robado el auto de la madre y condujo a 160 km/h por tres condados distintos.

En esta oportunidad, la persecución alcanzó más de los 144 km/h y sólo se detuvo hasta el momento en que el joven se estrelló contra un vehículo estacionado.

Afortunadamente, el pequeño conductor rebelde no sufrió daños graves ni ocasionó un accidente mayor que tuviera que lamentarse. Solo presentó algunas heridas menores en los brazos y las muñecas y fue trasladado al hospital.

Infobae

Sin embargo, autoridades revelaron que el joven se encuentra en el Centro de Detención Juvenil del Condado de Cuyahoga y que en esta ocasión pudiera presentar cargos en su contra.

El pequeño adolescente sufre algunos trastornos de conducta y falta de atención, así como una leve condición de bipolaridad. En una ocasión también robó el auto de su madre, sin provocar una persecución. El chico sólo se detuvo al hacer estallar tres de los neumáticos.

La única justificación del menor por su comportamiento es que lo hace por aburrimiento. No obstante, queda claro que el entretenimiento se le va de las manos a este adolescente rebelde; quien con su conducta ha puesto en riesgo su vida y la de otras personas.

Sin duda esta persecución se convirtió en una noticia que causó revuelo en las redes, compártela.