Cuando Peter Booth tenía tres años de edad su hermano Paul falleció en misteriosas circunstancias, presuntamente por una lesión que sufrió en la cabeza. Antes de su muerte, se habían tomado una fotografía en el mes de octubre de 1968 en Haverton Hill, Inglaterra.

Después de casi cincuenta años de aquella tragedia, Peter encontró la foto en Facebook y decidió romper el silencio.

En la imagen aparece David Dearlove, novio de la madre del niño, y el fallecido Paul quien para ese entonces tenía un año y siete meses de edad.

En 2015, el hijo de David publicó la foto y cuando Peter se encontró con ella no pudo evitar que llegaran los dolorosos recuerdos a su mente y desde entonces relató el horror que vivió cuando era pequeño.

A través de su revelador testimonio, y su reconstrucción de los hechos sobre la muerte del pequeño Paul, comenzó un juicio contra David Dearlove por ser el presunto asesino del niño.

Peter tenía solamente tres años cuando su hermano murió, el acusado vivía en la misma casa junto a Carol Booth, su pareja, y sus tres hijos Paul, Peter y Stephanie.

Se pudo conocer en el juicio que David maltrataba a los tres hijos de su pareja, los agredía físicamente, los sometía a torturas crueles y hasta los dejaba fuera de casa durante noches heladas.

Actualmente Peter tiene 53 años, y comentó que el acusado lo golpeaba en reiteradas oportunidades, lo pateaba hasta que perdiera la capacidad de respirar y lo asfixiaba introduciendo su cabeza en el agua de la tina del baño.

“Me mantenía bajo el agua hasta que pateara”, relató ante el tribunal.

Mientras que Stephanie, comentó que David se acostaba junto a ella en la cama y la amenazaba con agredirla físicamente si lloraba.

Durante el juicio también se pudo conocer que Ena Bennington, quien era asistente de una guardería, y ya falleció, declaró días después de la muerte del pequeño asegurando que Paul presentaba hematomas en su espalda, en sus hombros y en el área de los riñones.

El día 3 de septiembre de 1968, poco antes de su fallecimiento, presentaba moretones de color muy oscuro, negros y azules en sus mejillas y cuello. Ella le preguntó a la madre qué había ocurrido y ella aseguró que una moto había caído sobre el niño.

Tras dudar de la explicación de la madre, Ena decidió llamar a los servicios sociales para alertarlos sobre el caso, pero desde entonces no volvió a ver al pequeño, que murió el 01 de octubre.

Richard Wright, fiscal del caso, relató ante la corte: “En la tarde del 1 de octubre de 1968, una joven madre tocó la puerta de su vecino en una urbanización en Haverton Hill, una mujer llamada Carol Booth la llamó para pedirle al vecino que fuera de inmediato a su casa. La razón de la urgencia era porque uno de sus hijos llamado Paul, de 18 meses, había dejado de respirar.

El vecino corrió a la casa y halló al pequeño inconsciente en el sofá, su padrastro, ahora acusado, estaba intentando resucitarlo.

Después, llamaron a un médico quien pidió la ambulancia para trasladar al menor al hospital donde los médicos hicieron lo posible por salvarlo pero falleció esa misma noche.

La autopsia reveló que el niño presentaba diversos hematomas producidos en diferentes ocasiones, lo que sugería que era víctima de maltratos físicos durante un tiempo prolongado”.  

David Dearlove declaró que el bebé había muerto tras caerse accidentalmente de la cama, y sobre los hematomas, alegó que se los causaba mientras jugaba. La investigación no tuvo un veredicto abierto, en esa época, no hubo pruebas suficientes para calificar la muerte como un homicidio.

En 1970, David y Carol se divorciaron. Peter creció y pidió a las autoridades policiales que retomaran la investigación de la muerte de su hermano, pero no comentó nada acerca de los maltratos que los tres sufrían.

David, de 71 años, está detenido, y asegura constantemente que es inocente, niega los cargos de maltrato infantil. El proceso judicial seguirá su curso por lo menos durante algunas semanas.

Así fue el desgarrador relato de Peter sobre la trágica muerte de su hermano:

“Fui a la puerta del salón delantero y estaba entreabierta. Vi a David Dearlove y mi hermano Paul, David tenía los brazos extendidos mientras balanceaba a Paul. Dio media vuelta y golpeó la cabeza del niño contra la chimenea.

Hubo un grito y mi mamá salió de la cocina y exclamó: “¡¿Qué está pasando?!”, estaba muy asustada. Regresé a la cama y pude recordar el horrible sonido que hizo”.

telegraph

El relato es desgarrador, este hombre jamás pensó que una foto en Facebook le haría romper el silencio para que se hiciera justicia. Comparte su historia.