Existen muchas prácticas culturales alrededor del mundo que datan de siglos pasados.

Muchas tradiciones milenarias nos sorprenden con festividades extrañas que para muchos son inexplicables. Como sacar cadáveres de sus tumbas para vestirlos y arreglarlos, y cenar con ellos una noche al año, es una inusual tradición cristiana que se celebrada en un país del viejo continente.

El pueblo de Vale de Salgueiro en Portugal ha originado protestas por una de las tradiciones donde se incita abiertamente a que los niños fumen cigarrillos como parte de las celebraciones de la Epifanía de la ciudad, que señala el final oficial de la Navidad.

Por mucho que se pretenda respetar las culturas y tradiciones de cada país y religión, cientos de personas oriundas de la zona y aledañas manifiestan su inconformidad con esta manera de inculcar a temprana edad el terrible consumo del tabaco.

Los lugareños alegan que esta práctica tiene siglos de antigüedad, pero nadie está seguro de su significado y por qué los padres hacen participar a sus hijos.

La edad legal para comprar tabaco en Portugal es 18 años y muchas son las campañas que se hacen alrededor del mundo para que el consumo de este tipo de droga legal como lo es la nicotina disminuya.

Pero ninguna ley impide que los padres les den cigarrillos a sus hijos, y las autoridades portuguesas no intervendrán para detener la tradición tan perjudicial.

Guilhermina Mateus, de 35 años y dueña de una cafetería dijo que no ve que darle un cigarrillo a su hija implique un daño.

No le veo ningún daño porque realmente no fuma, inhala e inmediatamente exhala”.

Las celebraciones de dos días, que finalizan el sábado con una misa, incluyen bailar alrededor de hogueras, música y una la elección de un rey que sirve bocadillos y vino.

Es una tradición extraña y peligrosa que incita al consumo de nicotina desde temprana edad. Lo ideal sería la evaluación sobre la penalización de este tipo de actos.

El hecho de incitar a que un niño consuma tabaco no debe ser tomado a la ligera, es muy alarmante y debe llamar la atención a cualquier ente de salud del Gobierno.

José Ribeirinha, autor de algunos libros sobre esta tradición, cree que la relativa reclusión de la aldea remota ha ayudado a mantener viva la tradición. La región circundante de Tras os Montes siempre ha sido la más olvidada de Lisboa.

Portugal, como muchos países, ha tomado medidas para disminuir el tabaquismo, incluyendo la prohibición parcial de fumar en el interior de los establecimientos.

Lo que hoy se pueda prevenir en la cultura y buena salud de los niños, será el provenir de un futuro mejor para una nación y sus ciudadanos.

Bailar, compartir y celebrar nuestros orígenes nos enorgullece y es lo que nos hace diferentes en cada parte del planeta.

Metro

Pero perjudicar la salud de niños por preservar una tradición, tiene un costo a largo plazo. Comparte esta insólita práctica.