Nainika Tikoo, de 9 años, vivía con su padre Vinod de 41 años y su madre Lakshmi de 37 años al noreste de Londres. Tenían una vida normal, la pequeña era muy feliz y jamás pensaron que un día su vida cambiaría por completo porque el destino los sorprendería con una tragedia.

Era una tarde como cualquiera cuando la pequeña Nainika regresó a casa después de recibir sus clases de equitación cuando comió un bocado de una tarta que su papá preparó para ella, no utilizó leche porque su hija era alérgica a los lácteos.

Pero la niña sufrió una reacción alérgica muy grave, aunque la tarta no tenía lácteos ella perdió la consciencia y su piel adquirió un tono azulado antes de que llegaran los servicios de emergencia.

La pequeña fue trasladada al hospital, pero había perdido oxígeno por mucho tiempo y le declararon muerte cerebral.

Los médicos les dijeron a sus padres que lamentablemente no había más nada que pudieran hacer para revertir el daño que la niña sufrió.

La horrible pesadilla que vivió esta familia comenzó el pasado 25 de mayo, pero han decidido sacarlo a la luz en los medios de comunicación para ayudar a otros padres a permanecer alertas ante el peligro de las alergias y sensibilizar a la sociedad.

Los padres de Nainika tomaron la difícil decisión de desconectar a la pequeña del soporte vital y dejarla partir al cielo porque lamentablemente ya no la tendrían de vuelta.

Lakshmi recordó el estremecedor momento en el que su esposo la llamó para decirle que su hija había entrado en estado de shock, “Corrí a casa y la vi sin ropa y tumbada en el suelo, casi azul, mientras los paramédicos intentaban con desespero reanimarla. La trasladaron al hospital de Northwick en Londres después de aplicarle técnicas de reanimación durante una hora.

Su pulso regresó por un instante, pero el daño era irreversible.

En ese momento no entendí lo que significaba, estaba pensando en la parálisis o en la discapacidad, pero siempre tuve la esperanza de que se recuperaría con el tiempo. La llevaron a cuidados intensivos y nos dijeron que no estaba bien pero yo no perdía la esperanza. Ella había luchado con alergias desde que era muy pequeña pero no habían sido consideradas “de alto riesgo”.

Los padres no consultaron con un médico especialista periódicamente, inicialmente notaron que la niña reaccionaba a ciertos alimentos como la leche de arroz, una bebida que le dieron cuando tenía seis meses como parte de una ceremonia tradicional hindú.

A través de un examen detectaron que era sensible a la soja y alérgica a los lácteos y huevos, después le diagnosticaron asma, en el año 2015 sufrió una reacción muy grave tras ingerir botones de chocolate con leche en la escuela.

Le prescribieron un EpiPen y le enseñaron cómo utilizarlo, pero ninguno de sus padres recibió un entrenamiento formal, Lakshmi debía informarle a su esposo qué debía hacer en caso de emergencia.

La última conversación que tuvieron fue cuando él sacó el utensilio y ella le dijo “Papá no has sido entrenado sobre cómo usarlo”, afortunadamente leyó las instrucciones y lo usó correctamente, pero haberlo hecho mal pudo ser muy peligroso.

Antes de desconectarla del soporte vital, le hicieron una prueba que determinó que era ligeramente alérgica a las zarzamoras.

La causa de la muerte es desconocida para sus padres, aseguran que su casa siempre estaba libre de productos lácteos. Pudo ser algún ingrediente contaminado.

Metro

Lakshmi y Vinod, en nombre de la memoria de su hija, crearon una fundación para promover el conocimiento de las alergias, “Hemos creado una página para recaudar fondos y que la gente pudiera donar dinero en lugar de flores para el último adiós de nuestra hija. Nos quedamos sorprendidos con la solidaridad de la gente. Recaudamos un total de 15.000 euros”.

Desde la muerte de Nainika, se han percatado de que hay muchos padres luchando con las alergias de sus hijos, vieron la necesidad de crear material de sensibilización y contribuir con proyectos de investigación.

“No sabemos si hay algo que podríamos haber hecho para evitar la muerte de nuestra hija, pero podemos asegurarnos de que los padres sepan donde obtener ayuda, podemos ser capaces de ayudar a otra familia a prevenir, solo somos padres, no expertos. Solamente queremos hacer preguntas para cambiar la actitud sobre las alergias y ayudar a salvar vidas”.

Es importante que todos los padres conozcan esta valiosa información, compártela. ¡Vuela alto preciosa Nainika!