En muchos casos podemos subestimar el peligro que nos rodea, a pesar de que las madres viven constantemente preocupadas por garantizar la seguridad de sus pequeños nunca están exentos de sufrir un incidente.

Incluso en lugares que parezcan inofensivos y donde todo esté controlado pueden ser víctimas de lesiones.

Tal como le sucedió a Simone Pickering, una niña de 18 meses que jugaba en un parque acuático infantil estilo “Splash and Play” bajo el cuidado de su madre y sufrió quemaduras de segundo grado en sus pies.

Ese día la temperatura alcanzaba los 25 grados centígrados, así que su madre permitió que caminara por el parque sin zapatos.

Su madre la estaba supervisando jugar cuando escuchó un aterrador grito, la menor se había parado sobre una rejilla de metal que estaba hirviendo quemando las plantas de sus pies, estaban en un parque infantil en Ipswich River Heart Parklands.

El desgarrador grito de la pequeña quedará marcado en su memoria, ella se había quedado paralizada sobre la placa de metal.

La señora Pickering y su esposo acudieron de inmediato a cargar a su hija y la trasladaron el hospital más cercano donde le dieron analgésicos para controlar el dolor y fue sometida a un procedimiento quirúrgico.

“Al ver su pequeño cuerpo tendido en la cama del hospital con cables y tubos por todas partes me paralicé”, escribió la madre.

Días después, la pequeña recibió el alta médica y termina de recuperarse en casa, pero fue una traumática y dolorosa experiencia que pudo evitarse.

La madre condena al Consejo de Ipswich, en Brisbane, por negligencia, alega que instalaron irresponsablemente el pozo que representa un peligro para los niños que asisten al parque.

“Lo que pasó por negligencia del consejo local y los ingenieros, mi hija de 18 meses tiene quemaduras de segundo grado en ambos pies y quizás nunca pueda tener sensibilidad en esa área”, dijo la señora Pickering.

Mientras que el Consejo de la localidad se pronunció al respecto ante un medio de comunicación y argumentó que habían erigido una barrera de seguridad alrededor de la cubierta del pozo después de conocer el incidente.

“Es el primer incidente de este tipo que se ha reportado”, dijo el vocero de la institución pública.

“Los parques acuáticos necesitan pozos de servicio y como este, no se encuentran en las inmediaciones del área de juegos de los niños, puede ser que en las auditorías de seguridad no haya sido identificado como peligroso”, agregó.

Daily Mail

Tras el accidente que sufrió la pequeña cubrieron la tapa del pozo con una pintura que reduce la temperatura, además colocaron una barrera de acceso, y realizaron una inspección en otros parques acuáticos para comprobar que no había situaciones similares.

Las autoridades instan a los padres de los pequeños a prevenir quemaduras en las superficies que estén expuestas a altas temperaturas durante el verano. Comparte esta noticia.