Después del terremoto que se produjo en México el pasado 19 de septiembre han sido muchas las muestras de solidaridad que se han manifestado desde muchos países del mundo para ayudar a las víctimas de la catástrofe que dejó a cientos de miles de familias sin hogar y 344 personas fallecidas.

El día 26 de septiembre un grupo de voluntarios católicos se dirigía a llevar a ayuda a las personas afectadas por el terremoto cuando fueron interceptados por delincuentes armados que dispararon en reiteradas oportunidades sobre su vehículo y violaron a una joven que era parte del equipo.

De acuerdo a información suministrada por el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME) denunciaron el ataque en horas de la mañana, el grupo de jóvenes se dirigió desde Ciudad de México a Oaxaca.

Ellos se trasladaron en tres camionetas cuando los hombres armados los interceptaron para asaltarlos, les robaron sus pertenencias, incluyendo los teléfonos móviles, el dinero con el que iban a hacer compras en Oaxaca y además abusaron sexualmente de la joven.

Dos de los voluntarios fueron heridos por impacto de bala y están recluidos en un centro hospitalario.

Este es el comunicado que emitió la Fiscalía al respecto:

Carlos Arvizú es el presidente de la fundación Papa Francisco Pro Felicitas A.C, quienes estaban a cargo de los voluntarios, él declaró que todavía no tienen información sobre los asaltantes, se desconoce si se trata de una banda criminal organizada.

Para atender a los jóvenes se comunicó con un grupo de empresarios que conoce y estos los auxiliaron, los vehículos quedaron perforados por las balas.

Asimismo, expresó que “Nuestra indignación es contra el gobierno Federal, que no está protegiendo a las brigadas de ayuda. Ellos no están ayudando, no trabajan ni trasladan víveres, ni el Presidente de la República ni los gobernadores de los estados”.

Continuó: “La sociedad civil ha respondido al llamado, pero el trabajo que le toca a las autoridades sobre brindarles seguridad a quienes ayudan es prácticamente nulo”.

El grupo de voluntarios presentó ante la Procuraduría del estado de Oaxaca una denuncia por el asalto.

Como consecuencia de este incidente advirtieron a los demás voluntarios que trasladaban ayuda que se detuvieran para prevenir que sufrieran un ataque similar debido a la inseguridad de las carreteras.

“Venía un contenedor de Morelia, lleno de toneladas de víveres para ayudar a la gente, les dijimos que no viajaran porque corrían peligro. También pedimos que se detuviera una gran cantidad de ayuda que viajaba desde San Diego, California”, lamentó el presidente de la fundación.

Los usuarios de las redes sociales han expresado su consternación y claman porque las autoridades velen por la seguridad de quienes están ayudando a las víctimas del desastre natural donde 800 mil familias han resultado afectadas.

ACI Prensa

Es admirable la solidaridad del pueblo mexicano, esperamos que la indolencia de algunos despiadados no atente más contra quienes están dándolo todo por ayudar a quienes más lo necesitan. Comparte esta noticia y denunciemos la violencia.