Realmente hay historias de vida que nos dejan sin palabras, como es el caso de Bobby Shafran, Eddy Galland y David Kellman, trillizos que fueron separados al nacer para documentar con su vida un experimento social.

Sin embargo, el destino se encargó de unirlos fortuitamente cuando tenían 19 años. Lamentablemente uno de ellos acabó suicidándose en 1995.

Fue en el año 1980 cuando estos tres jóvenes de Nueva York descubrieron que fueron separados al nacer y criados por padres adoptivos que desconocían que su hijos eran hermanos trillizos.

Los jóvenes se conocieron cuando tenían 19 años en una comunidad estudiantil del Condado de Sullivan, gracias a Michael Domitz, el nuevo compañero de cuarto de Robert para esa fecha.

Todos me daban palmadas en la espalda y las chicas me saludaban con abrazos y besos”.

Para Robert fue un recibimiento prefecto, excepto que todos lo llamaban Eddy. El año anterior, Michael había compartido una habitación con Eddy, quien posteriormente se había transferido a otra universidad.

Michael le dijo a Robert que ambos eran increíblemente similares. Todos lo habían notado, y presumieron que Eddy había vuelto al condado de Sullivan.

Cuando Michael descubrió que los jóvenes habían nacido el mismo día, el 12 de julio de 1961, y ambos fueron adoptados, no dudó en reunirlos.

Robert y Eddy se encontraron y descubrieron que tenían marcas de nacimiento idénticas y puntajes de coeficiente intelectual de nivel genio. Ambos eran luchadores universitarios, les gustaban las mismas películas e incluso citaban las mismas líneas.

Los registros hospitalarios confirmaron que los adolescentes eran gemelos idénticos. Inevitablemente la historia se hizo pública en todos los periódicos locales, lo que permitió que David, quien estudiaba en una universidad diferente de Nueva York los contactara al ver las fotos.

Ya no se trataba de dos hermanos sino de un tercer joven que aparentemente era un hermano más. La conexión entre ellos fue instantánea a pesar de las diferencias que existían entre ellos por haberse criado en familias diferentes.

Este encuentro de los tres hermanos se hizo tan famoso que consiguieron una invitación de Madonna para participar en “Desperately Seeking Susan”.

Estos hermanos abrieron un restaurante en Nueva York llamado “Trillizos”. Sin embargo, después de un poco más de un año la fama comenzó a mermar y las diferencias a crecer. El restaurante cerró las puertas y los hermanos comercialmente se separaron.

Eddy se suicidó en 1995, dejando una esposa y a una hija pequeña. Siempre será un misterio su decisión de quitarse la vida.

A través de los años se mantuvo oculta la información más importante de la separación de estos hermanos. Al nacer fueron víctimas de un terrible experimento ideado por el psicólogo Peter Neubauer, quien hasta su muerte en 2008 insistió en que había hecho lo correcto.

La investigación fue financiada por el Instituto Nacional de Salud Mental que buscaba probar las influencias de la naturaleza frente a la educación.

La continuidad del estudio se dio con la asistencia regular de los padres adoptivos de los trillizos a la agencia de adopción Louise Wise de Nueva York bajo la apariencia de un seguimiento adoptivo normal.

Fueron tres hermanos supervivientes de un raro conjunto de cuatrillizos idénticos. El cuarto bebé había muerto al nacer, según la agencia de adopción Louise Wise en Manhattan.

Los jóvenes y sus familias descubrieron que su niñez había sido monitoreada, filmada y documentada. Los dos supervivientes, 17 años después de haberse enterado del estudio, siguen indignados.

Esta historia es el tema del documental “Three Identical Strangers” que detalla cómo la alegre reunión inicial tomó un giro claramente más oscuro cuando los hermanos descubrieron que habían sido participantes desconocidos en un experimento sociológico cínico.

Se refieren a nosotros como participantes. No fuimos participantes, fuimos víctimas”.

Inicialmente, la agencia dijo que los padres habían sido elegidos al azar, pero esa información fue duramente cuestionada cuando se supo que cada familia tenía una hija adoptiva de 2 años aproximadamente, para el momento de la adopción.

Daily Mail

Lo cierto es que es una historia para compartir donde los dos hermanos que aun están vivos sienten rabia por haberlos privado durante 20 años de crecer juntos sin que, hasta los momentos alguien se haya disculpado con ellos.