Cada año, cientos de mujeres en India son víctimas de ataques con ácido, algunas por denegar propuestas de matrimonio, otras a manos de su propia familia por cometer algo que ellos consideraban una falta grave a la normativa de conducta del hogar o incluso por cosas tan insignificantes como conseguir un trabajo.

Tal es el caso de Zakira Ali, quien logró conseguir un empleo a medio tiempo en una fábrica de jabón para así ayudar a alimentar a sus dos hijos.

Sin embargo, su esposo Boobab tomó el hecho de que su esposa consiguiera un trabajo como un insulto a su honor y decidió que el mejor modo de castigarla sería echar ácido en su cara para que la mujer sufriera quemaduras que la perseguirían por el resto de su vida; este ataque hizo que la mujer quedara ciega de un ojo y experimentara un dolor constante.

La agresión se dio en la casa que habitaba la pareja junto con sus dos hijos, donde después de insultar a su esposa, acusarla de haber manchado su honor como hombre y cerrar las puertas con llave para que ella no pudiese escapar y nadie pudiera ayudarla, tiró una gran taza de ácido en la cara de Zarika.

La mujer consiguió llegar al hospital de Mumbai donde actualmente está bajo cuidados intensivos y respirando a través de un tubo conectado a su cuello.

Se ha abierto una página de donaciones para ayudar a pagar por los gastos médicos de la madre de dos, ya que la cirugía que necesita está costando actualmente 2.5 millones de rupias, lo que equivaldría a unos 38 mil dólares.

“Make Love, Not Scars” (Crea amor, no cicatrices) es una asociación sin fines de lucro detrás de la campaña de recaudo de fondos para pagar los gastos médicos de Zakira, la cual para la fecha ha recaudado alrededor de 21 mil dólares de su objetivo final.

Daily Mail / unilad

Ria Sharma, de esta organización, ha declarado:

Zarika se encuentra en una condición crítica y necesitamos recaudar fondos lo antes posible, esperamos que la gente que sienta simpatía por ella sea capaz de ayudar”.

Verdaderamente resulta devastador cuando una mujer es castigada de una manera tan brutal y desproporcionada solo por tratar de ayudar a sus hijos, pero en una sociedad tan machista y con tan poco respeto a las mujeres, este tipo de comportamiento es visto como “algo normal”. Esperamos que con el paso del tiempo y la instauración de leyes de protección a la mujer todo esto cambie para mejor.

No hay ninguna justificación para tal acto de violencia, necesitamos seguir luchando por la igualdad de género.