Madagascar es la isla africana más grande y está inmersa en una alerta máxima por el brote más mortífero de peste neumónica del siglo XXI que está amenazando con propagarse por nueve países del continente africano.

Los países que están en alerta son: Madagascar, las Comoras, Etiopía, Kenia, Mauricio, Mozambique, Francia, Seychelles y Tanzania.
África se está preparando para la epidemia de peste mortal después de que 124 personas fallecieran en Madagascar.

La peste pulmonar es la que ha afectado a la mayoría de los casos registrados, es la forma más mortífera y rápida de producirse, el paciente que la contrae puede morir en 24 horas.

La afección es producida por la misma bacteria por la que perdieron la vida aproximadamente 50 millones de personas en Europa en el siglo XIII, conocida como la “muerte negra” o peste bubónica.

De acuerdo a información suministrada por un representante de la Organización Mundial de la Salud, “El riesgo de propagación de la enfermedad es alto a nivel nacional. Porque está presente en varias ciudades y es el comienzo del brote. Para lograr detener la propagación de la afección que tiene una tasa de mortalidad del 100% sino es tratada, las autoridades prohibieron a los residentes la práctica del ritual conocido como ‘famadihana’.

La práctica consiste en desenterrar a sus familiares fallecidos, envolver los restos y pasearlos por las calles. Esto se produce en Madagascar entre el mes de julio y octubre.
Representantes de instituciones sanitarias aseguran que la celebración de esta práctica cultural coincidió con el desarrollo de la peste.

Actualmente hay 1.300 personas afectadas en Madagascar, se presume que dos tercios de los pacientes tienen infección pulmonar, se disemina al toser, estornudar o escupir.
Entre las personas infectadas hay 50 trabajadores voluntarios de organizaciones humanitarias.

Ante el temor manifestado por la población de que la peste afecte Europa, la Organización Mundial de la Salud ha declarado que el riesgo global de tal propagación se considera “bajo”.

Se presume que la forma bubónica de la peste se origina desde las pulgas que portan la bacteria Yersinia pestis, que después pica a los seres humanos. También, es posible contraer esta bacteria desde las ratas que se dirigen a las comunidades rurales mientras huyen de los incendios forestales.

El primer fallecimiento de este año a causa de esta peste se produjo el pasado 28 de agosto cuando un pasajero falleció en un transporte público durante su viaje a una ciudad de la costa este. Las dos personas que tuvieron contacto con este pasajero también fallecieron.

Es primera vez que un brote de esta afección se produce en las dos ciudades más grandes de la isla del Océano Índico, Antananarivo y Toamasina.

Diversas organizaciones internacionales han enviado más de un millón de dosis de antibióticos a Madagascar y aproximadamente 20.000 mascarillas protectoras.

La OMS solicitó 5.5 millones de dólares para apoyar a la población, y prevenir la propagación de la epidemia.

Air Seychelles, es una de las aerolíneas más grandes de Madagascar y restringió temporalmente sus vuelos.

La gente está alarmada, se viven días de pánico en África. Esperamos que puedan revertirse los efectos de la propagación de la letal bacteria.

Algunos sacan a colación con temor la peste bubónica que acabó con un tercio de la población de Europa en 1347. Los cadáveres infectados eran arrastrados en remolques, causaba síntomas como gangrena y aparición de inflamaciones severas en la ingle, las axilas o cuello.

Los pacientes morían en solo cuatro días en caso de no recibir los antibióticos necesarios para combatir la enfermedad dentro de las siguientes 24 horas a la infección.

Daily Mail

La peste ha reincidido con víctimas no fatales en Estados Unidos en 2013, ese mismo año 20 personas fallecieron tras un brote en Madagascar.

En China, también se han producido brotes en zonas rurales, hubo 12 casos diagnosticados y tres muertes en la provincia de Qinghai en 2009, y uno en Sichuan en 2012.

¡Comparte esta importante información! Esperamos que la enfermedad no se propague y no haya más víctimas mortales.