Ashley Zachmeyer de 22 años, procedente de Giorgia, fue diagnosticada con un mal que aqueja a gran parte de la población femenina, el síndrome de ovarios poliquísticos, un desorden hormonal que puede causar sangrado uterino anormal, aborto espontáneo, nacimiento prematuro e infertilidad. Por lo tanto, dentro de los planes con su esposo, Jeffery Zachmeyer, nunca estuvo tener un bebé. 

Sin embargo, cuando descubrió que tenía 7 semanas de embarazo, fue como un sueño hecho realidad.

Pero más adelante, todas sus ilusiones se derrumbaron de la peor manera cuando a las 18 semanas de gestación, les dieron pronósticos muy desalentadores.

El bebé estaba tres semanas atrás en su desarrollo y había muy poco fluido amniótico, por lo que Ashley inmediatamente se tuvo que poner en manos de un especialista en partos de alto riesgo. Y quedaron devastados cuando en la primera consulta les dijeron que su bebé tenía menos del 20% de probabilidades de salir con vida.

Al mismo tiempo, no descartaron la probabilidad de que en cualquier momento, por su síndrome podría tener un aborto espontáneo.

Para esto, los angustiados pero felices padres, no se iban a dar por vencidos, y decidieron ya empezar a llamar a su bebé por su nombre: Adalee.

Y, aunque la pequeña siguió creciendo, no lo hacía al ritmo esperado y todo se complicaba cada vez más.

A las 26 semanas, le dijeron a Ashley que había un problema en el flujo sanguíneo hacia el cordón umbilical y que el aborto espontáneo sucedería en menos de 24 horas. Sin embargo, eso no sucedió jamás, y al contrario la esperanza y la fe de los padres se fortalecía.

Finalmente, en junio de 2017, Ashley tuvo que ser intervenida para dar a luz por cesárea, a las 29 semanas y 5 días de embarazo, pesando aproximadamente 411 gramos. 

¡Adalee era del tamaño de una lata de refresco! Y solamente a las 3 semanas pudieron cargarla por primera vez.

Lo más complicado esperaban que viniera después. Ellos relatan que pensaron que Adalee vendría con serios problemas de salud, pero increíblemente no sucedió así: “Los doctores nos dijeron que era inaudito ver a un bebé nacer tan pequeño y no tener ninguna complicación además de necesitar crecer. Nuestro doctor la llamó superestrella”.

Tras permanecer largos 106 días en total en la Unidad de Cuidados Intensivos, Adalee consiguió llegar al grandioso peso de 2 kg y estaba lista para ir a casa, donde le esperaba todo el amor del mundo para reponerse.

Su madre, ese día compartió el más emotivo mensaje junto a un video que resume los primeros días de la pequeña:

“Los médicos me dijeron que la dejara ir para que pueda pasar tranquila. Dijeron que un parto sería demasiado estrés para su frágil cuerpo, que si ella incluso llegaba al parto, su tasa de supervivencia sería menos del 40%. Me dijeron que tendría muchos problemas médicos y que probablemente tendría hemorragias en el cerebro y cosas mucho peores sucederían … Pero, ¿adivina qué? ? ¡Dios tenía un plan más grande! ¡¡Ella lo hizo!! En un abrir y cerrar de ojos, 14.5 onzas se convirtieron en 2 kilos”

“Adalee ha vencido todas las probabilidades en su contra y es verdaderamente nuestro pequeño milagro. Decir que somos bendecidos es una subestimación. ¡Hoy volvemos a casa!”, publicó la madre.

Adalee was given less than 20% chance of survival when I was pregnant. Doctors told me to let her go so she can pass in peace.. They said a delivery would be too much stress on her fragile body. Doctors told me that if she even made it through delivery, her survival rate was less than 40%.. They told me she would have a lot of medical problems and would probably have brain bleeds and much worse things happen.. But guess what?? God had a bigger plan!! She made it!! In the blink of an eye 14.5 ounces turned into 4 pounds 4 ounces. She was intubated less than a month, at minimum vent settings at that. We had no brain bleeds and the only medical problem we are being discharged with is hypothyroidism and ROP that has almost completely resolved on its own! She is coming home on a feeding tube, but takes 90% of her feedings by mouth. It’s been a long 106 days in the NICU. Adalee has beat all odds against her and is truly our little miracle. To say we are blessed is an understatement. Today we are coming home!🏡❤️

Publicada por Ashley Zachmeyer en Jueves, 5 de octubre de 2017

La pequeña ha vencido todos los pronósticos y ahora vive junto al amor y calidez de sus padres, que jamás se dieron por vencidos.

“Creo que Dios te envió a mi vida para darme algo por lo que luchar, para mostrarme lo que significa ser fuerte, para darme esperanza y darme alegría. Toda la prueba de Dios que necesito es mirarte, nena. Cuando te miro a los ojos, veo un regalo enviado directamente desde el cielo. Mi luchadora, mi pequeña guerrera, mi milagro, mi hija”, es uno de los recientes mensajes de Ashley.

Facebook / Jeffery & Ashley Zachmeyer

No te vayas sin compartir este valiente testimonio de fe, amor y esperanza. Muchos padres en situación similar podrían necesitarlo.