Lamentablemente, la discriminación se hace presente en nuestra sociedad manifestándose de diversas maneras, muchos son rechazados por su aspecto físico, por su raza, condición, orientación sexual, ideología política o por su comportamiento.

Necesitamos promover la igualdad, la tolerancia y fortalecer las leyes que protegen a las personas que sufren actos discriminatorios vulnerando su integridad física, violando sus derechos y afectando para siempre su autoestima.

Un caso en Perú causó polémica después de que empleados de la famosa cadena de comida rápida Burger King, expulsara a un niño de su establecimiento.

El niño era un vendedor ambulante de la zona y se encontraba mirando cómo niños más afortunados jugaban dentro del local de comida, cuando una joven mujer cuyo nombre en Facebook Pierina Guinetti Siches lo vio mientras pasaba. La escena le causó mucho sentimiento y decidió alegrarle el día como lo hace con ancianos y niños sin hogar cada vez que tiene las posibilidades de hacerlo.

Ella entabló una conversación y el niño que le pidió que lo llamará Gett, aceptó alegremente una invitación a comer.

Pierina relata en una publicación en su perfil de Facebook que Gett estaba muy emocionado y le confesó mientras lo llevaba de la mano que tenía mucha hambre. Así que ella lo dejó sentado en una mesa, junto a su cartera, sus libros y otros objetos personales para ir a pedir la comida.

Pero su sorpresa fue que al volver a la mesa estaban todas sus pertenencias pero Gett había desaparecido.

Salió a buscarlo y lo encontró con los ojos llorosos, al preguntarle qué le había pasado el niño le explicó que el personal de seguridad lo había echado del lugar. Pierina furiosa lo tomó de la mano y lo llevó nuevamente dentro del establecimiento para que comiera y pidió hablar con el encargado de turno sobre la situación.

Las respuestas fueron aún más indignantes de lo que esperaba.

La atendió una chica que le explicaba que el niño frecuentaba el lugar y que su presencia solía incomodar a los clientes. Molesta Pierina le dijo que el niño no estaba haciendo nada malo; que en ningún momento intentó vender sus productos y estaba en una mesa junto a sus pertenencias, era obvio que alguien lo había llevado.

Ella no recibió ninguna disculpa y en ningún momento expresaron lamentar lo mal que hicieron sentir al niño.

Ella publicó su experiencia junto con fotos y un video en sus redes sociales y rápidamente se difundió creando indignación entre los habitantes del lugar. Una de las cosas que expresa Pierina es que no se trata de un lugar cinco estrellas y que por su apariencia no pueden echar a un niño que fue invitado a comer.

La difusión fue tan extensa que la Municipalidad de Lima decidió hacer una inspección.

LaRepublica / Plublimetro

Ellos llegaron con la idea de cerciorar si contaban con los carteles reglamentarios en los que se prohíbe la discriminación, pero terminaron encontrando alimentos vencidos y faltas sanitarias por lo que decidieron clausurar temporalmente el local. Por su parte, la cadena Burger King ofreció sus disculpas por el lamentable hecho en una de sus franquicias.

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