La mayoría de las personas cumplen su rutina diaria inmersa en sus responsabilidades, en el estrés del trabajo o en problemas familiares. En el autobús muchos van con la mirada puesta en la pantalla de su dispositivo móvil siendo indiferentes ante las necesidades que se puedan presentar a su alrededor.

Es muy común ver cómo todos alrededor en la calle, en el metro o en el autobús transitan utilizando su smartphone, incluso ha habido accidentes por esta causa.

Este caso nos demuestra la importancia de mirar quién puede estar en apuros: un anciano que necesite una mano, una mujer embarazada que no tenga sitio para sentarse, alguien que requiera ayuda para subir sus maletas por las escaleras del transporte público o alguien que se haya caído. Son muchos los acontecimientos que pueden ocurrir a nuestro lado.

Un pequeño gesto puede hacer una gran diferencia, siempre deberíamos estar dispuestos a prestar nuestra ayuda. Eso hace que te sientas satisfecho de haber hecho el bien por alguien que lo necesitaba, promoviendo un mundo más solidario y justo.

Es lo que le pasó al conductor de un autobús en Francia. Al ver la indiferencia de los pasajeros, no dudó en pedirles a todos los pasajeros que se bajaran del vehículo. Lo hizo porque nadie se dignó a ayudar a subir a un señor que iba en silla de ruedas.

“¡Final del trayecto! ¡Todo el mundo abajo!”, dijo el chófer instando a todos a abandonar el autobús.

Su objetivo era ayudar al hombre en silla de ruedas que necesitaba subir y al que nadie le dejó espacio. El conductor quedó estupefacto ante la pasividad de los demás pasajeros y decidió que no podía quedarse de brazos cruzados. Se mostró indignado mientras pedía que por favor dejaran un espacio para que el hombre que padecía esclerosis múltiple pudiera subir al autobús como cualquier otro pasajero.

Después de lo ocurrido, la historia no tardó en hacerse viral en las redes sociales. El chófer resaltó que él o cualquiera de los pasajeros ahí presentes pueden llegar a necesitar algún día una silla de ruedas para trasladarse y que lo único que pretendía era demostrar civismo ante la indiferencia cada vez mayor la gente.

Los pasajeros de aquel autobús no podían creer lo que estaba pasando, pero no tuvieron más remedio que esperar que pasara un nuevo vehículo para poder llegar a sus destinos.

Seguro que después de la reacción del conductor aprendieron la lección y tendrán un poco más de empatía con aquellas personas que tienen alguna dificultad. El gesto del chófer se ha ganado la admiración en las redes sociales y ha sido aplaudido por muchas personas. Es una lección que siempre deberíamos tener presente.

Si el chófer no hubiera actuado de esta forma, seguramente el hombre se habría quedado sin la oportunidad de subir al autobús para llegar a su destino, pero afortunadamente sí logró su objetivo y además a través de su experiencia se está difundiendo un mensaje inspirador para el mundo.

Ayer esperando el autobús en París, nadie quería empujarme. Como nadie se movía, el conductor se levantó y dijo «¡Final del trayecto! ¡Todo el mundo abajo! Luego vino a verme y me dijo «tú puedes subir y los demás, ¡esperad al siguiente!
François Le Berre

Y tú, ¿Qué tipo de ciudadano eres? ¿Eres de los que suelen estar alerta y prestan ayuda cuando alguien lo necesita, o eres de los que va inmerso en su smartphone o en sus quehaceres diarios?

Un emotivo gesto que puedes compartir en tus redes sociales para reflexionar sobre la importancia de estar alerta y dispuesto a ayudar a los demás. Nunca sabes cuándo alguien puede necesitar tu ayuda, hagamos de este un mundo mejor.

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