El pasado 12 de julio nació Harper Elizabeth Smith, 15 días antes de la fecha prevista. Quien la trajo al mundo además de su madre biológica es su tía.

Chapelle Cooper, de 27 años, de Dalton, Cumbria, accedió a traer al mundo al bebé de su hermano después de fecundar su óvulo con el esperma de su pareja.

Scott Stephenson, hermano de Chapelle, y su pareja Michael Smith, están complacidos y felices de haber logrado su sueño de ser padres.

La pareja quería tener un hijo, y ante su deseo, su hermana, que es madre de una niña, decidió ayudarlos al enterarse de las adversidades que enfrentaban, sobre todo por el alto costo de la subrogación o de la adopción.

Para alquilar un vientre tenían que asumir un gasto importante y confiar plenamente en aquella mujer que llevaría en su vientre a su bebé, y para adoptar exigían numerosos requisitos además de un largo y costoso procedimiento.

Pero gracias al noble gesto de Chapelle pudieron ver su anhelo convertido en realidad.

“Estamos impresionados por la fuerza, el corazón y el coraje de Chapelle y nunca podremos agradecerle realmente por traernos a nuestra pequeña bebé perfecta. ¡Te amamos más de lo que sabes!”, escribió la pareja.

Chapelle dijo que siempre se sintió motivada a ayudar a su hermano y a su pareja. Ellos no confiarían de la misma forma en una persona extraña para cuidar a su bebé durante el embarazo y traerlo al mundo.

Michael y Scott se conocieron hace cinco años, en 2016 formalizaron su compromiso y desde entonces mantienen una relación amorosa con el deseo en común de formar una familia.

En el 2017 comenzaron a considerar la opción de adoptar a un niño, pero el ofrecimiento de Chapelle cambió su destino y finalmente tenían un método para convertirse en padres.

Scott aseguró que se sintió confiado en los cuidados que le daría su hermana al bebé durante la gestación y procuró, igual que su pareja, intervenir lo menos posible.

“No íbamos a controlar su dieta, y no le diríamos lo que podía y no podía hacer, pero somos fanáticos del control por naturaleza. La protegíamos mucho durante el embarazo”, relató Scott.

La pequeña Harper Elizabeth se va a vivir junto a sus padres en Blackpool, pero Chapelle siempre ocupará un papel muy importante en su crecimiento. Siempre será su tía, y su gran amiga, la querrá como a una hija.

“Sé que tendré un espacio valioso en su vida y seré parte de ella. No creo que la hubiera traído al mundo sabiendo que más nunca a volvería a ver. Eso lo hizo todo mucho más fácil”, dijo Chapelle.

Michael y Scott aseguran que le contarán a Harper cómo vino al mundo, y le hablarán sobre el gesto de su tía Chapelle que se ofreció para hacer posible su nacimiento.

Resaltan que es un regalo extraordinario y que muy pocos pueden decir que han tenido un gesto tan noble y desinteresado como ese para otra persona. Comparte este insólito caso.

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