A veces hay accidentes que nos sorprenden cambiando nuestro destino y llenando de dolor nuestro corazón, eso fue lo que sufrió esta familia argentina que se disponía a disfrutar un día de playa para que su hija Emma, de dos años, jugara en la arena por primera vez ante la inmensidad del mar.

De pronto, la pequeña de dos años y ocho meses se quedó atrapada debajo de un alud de tierra, arena y piedras tras el derrumbe de un acantilado en la playa donde se encontraban en las afueras de Mar del Plata.

Javier Perazzo, de 34 años, padre de la menor, ofreció sus declaraciones y relató cómo ocurrió el accidente en el que perdió la vida su pequeña.

“Le cayó un bloque de 2×2 encima. Fue un instante, nos dimos cuenta al escuchar el estruendo, era la primera vez que llevábamos a Emma a pasar un día de playa.

Sobre la niña cayeron piedras, arena y tierra, lo que produjo que su cuerpo quedara enterrado durante varios minutos. Me quebré la mano tratando de sacar a mi hija, sacamos la tierra con las uñas”, relató Javier.

“El socorrista estaba a 600 metros y vino corriendo, a los 15 o 20 minutos la encontraron; ya no tenía muchos signos vitales”, continuó.

Otro socorrista y Javier trataron de reanimar a la pequeña.

Después del derrumbe, la madre de la menor pidió ayuda a toda la gente que se encontraba en la playa, tras rescatarla y practicarle técnicas de reanimación la trasladaron al Hospital Materno Infantil de la ciudad, donde finalmente la pequeña falleció.

“Es una fatalidad, una desgracia, no sabíamos que acá podía pasar esto, sí se puede decir que hay medidas que tomar. Es una playa habilitada, desde hace dos años que los socorristas están pidiendo los carteles de advertencia para los acantilados”, contó el padre de la niña fallecida.

El trágico accidente ocurrió a las 13:30 de la tarde en una playa pública conocida como “Las Delicias” al norte de Mar del Plata, en un lugar de aproximadamente 1.200 metros donde los turistas y pescadores se sienten atraídos para disfrutar.

El padre de Emma aseguró a los medios de comunicación que no está pidiendo que despidan a nadie, “Con un cartel de advertencia me doy por satisfecho”, comentó.

Aseguró que espera que la perdida de su hija no sea en vano, y que tomen las medidas correctivas para que el peligro de los acantilados no cause más accidentes que puedan atentar contra la vida de los bañistas.

Infobae

Paz a los restos de la pequeña y mucha fortaleza para los familiares de Emma en tan doloroso momento.