¡Su único delito…. Haber sido abandonado!…

A Socorro, un perrito callejero abandonado por su dueño, lo cuidaban los vecinos, gozaba de buena salud y había sido adoptado por una proteccionista. Se lo llevó una camioneta de la Municipalidad de Azul, provincia de Buenos Aires, Argentina, que recoge animales en situación de calle. Socorro nunca llegó a su supuesto destino: las perreras municipales ubicados en Monte Frutal.

Al final, después de una angustiante búsqueda de cuatro días, tristemente apareció en las inmediaciones del lugar el cuerpo sin vida de este inocente ser. ¿Quién asesinó a Socorro?.

En el vídeo que comenzó a circular por las redes, se puede ver a Socorro en la parte posterior del vehículo antes del traslado con destino a Monte Frutal, lugar al que aparentemente nunca llegó.

Un grupo indignado de personas protagonizó una protesta frente al palco oficial, donde se encontraba el intendente Hernán Bertellys junto a otros funcionarios, durante un acto que presidía.

Socorro fue condenado a muerte, su único “delito” fue estar en la calle, interpelaron al intendente.

En la manifestación no faltaron carteles reclamando justicia, exigiendo una explicación, responsabilizando a los funcionarios municipales de este lamentable suceso. ¿Qué pretenden?, será este un aberrante método para el control de animales. ¡Es terrible!

No podemos olvidar lo mucho que lo hicieron sufrir. Los activistas sostienen que no quieren que más perros pasen por lo mismo, que dejen de lastimar y matar a nuestros animales. APAL (Asociación Protectora de Animales de Laprida) se pronunció repudiando el episodio.

En este sentido, desde la Secretaría de Gobierno, se señaló que “La política que tiene el Ejecutivo Municipal es la de cuidar y proteger a todos los animales”, “Desde el Municipio nos sentimos con mucha pena por lo sucedido con el perro y este hecho debe aclararse”.

Se señaló que a los perros se les toma una fotografía antes de ser llevados para un control interno, y poder reconocerlos en caso de que sus dueños los reclamen.

“La acusación es muy grave, y no están dadas todas las pruebas, por eso el vídeo que es del personal municipal, que incluye evidencia, puede ser un indicio para la investigación; empezaremos a trabajar y evaluar qué fue lo que ocurrió en este caso. Son acciones claras que estamos llevando adelante y en forma conjunta porque es un tema que nos preocupa. Por supuesto que comprendemos el enojo y lamentamos lo ocurrido. Repudiamos enérgicamente este tipo de accionar”.

Proteccionistas de animales presentaron una denuncia penal, pidiendo que investigue a dos funcionarios municipales por la presunta comisión de los delitos previstos en la Ley de Protección Animal. Los acusados son Carlos Caputo, subsecretario de Protección Ciudadana y Agustín Rodríguez, responsable del área de Tenencia Responsable de Mascotas del Municipio.

En el texto se describe el modo en que el 18 de mayo un vehículo municipal se llevó a Socorro, un perro de dos años en situación de calle, perro protegido por los vecinos. Además, el animal había sido adoptado por Mariana Zubiri, responsable de un refugio de la capital.

Mariana supo que su dueño anterior lo había abandonado y se hizo cargo de Socorro, dispuso los medios para su castración, vacunación y alimentación, pensaba llevarlo a su casa en Buenos Aires si no le encontraba un hogar.

Una primera autopsia hecha en forma privada determinó que la herida mortal fue provocada probablemente con un hierro punzante y no, como se había pensado en un primer momento, con un balazo.

“Nos encontramos ante la presencia de un posible delito de crueldad contra un animal e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos”, dice la denuncia.

Y ante la absoluta incapacidad de las personas que estaban a cargo de hacer su trabajo como corresponde.

Al recibir la noticia, se comunicó con la dependencia municipal y fue a buscarlo, pero Socorro había desaparecido. Lo buscaron con la ayuda de proteccionistas locales, hasta que lo encontraron muerto con lo que parecía un orificio de bala en su cuerpo, sin embargo, no había proyectil, podría ser un puntazo. Por lo que habrá una autopsia que determine la posible causa de la muerte, junto a la denuncia judicial que sentará un precedente.

Ohlaprida / Tn / Facebook

Quién sabe cuántos perros más mataron de este modo, sin que nadie protestara por ellos, en este caso se equivocaron. Esto no puede seguir así, debe detenerse el maltrato y crueldad en contra de los que no tienen voz. ¡Ni uno menos!

Si amas a los animales, lucha por ellos, conviértete en su voz. Compártelo.