Para una madre, la seguridad de sus pequeños es su prioridad. Muchas darían la vida por permanecer a su lado hasta que son mayores para así velar porque no les pase nada malo y crezcan bajo su absoluto cuidado.

Sin embargo, las circunstancias actuales no permiten a todas poder quedarse en casa y deben compatibilizar su oficio de madres con su trabajo profesional. Entonces viene la angustiante tarea de tener que dejar a los pequeños en manos de una cuidadora, que en la mayoría de los casos es prácticamente una extraña.

Es lo que le sucedió a una desafortunada mujer, Tiffany Fields, que además tenía una preocupación adicional, al ser su pequeño Luke, un niño de apenas 5 años, de condiciones especiales.

Pero no tuvo otra solución que contratar a una mujer, Lilian D. White, a quien aparentemente le gustaban los niños, y pensó que podría cuidar de Luke sin problema mientras ella se iba a trabajar.

En un punto determinado, la mujer empezó a observar comportamientos extraños en el pequeño, lo que hizo que levantara la sospecha de que White no estaba haciendo su trabajo como debía.

Inmediatamente, procedió a colocar cámaras de seguridad en su domicilio, ya que sería la única herramienta de la que dispondría para comprobar alguna negligencia por parte de la cuidadora.

Pero cuando Tiffany logró tener la evidencia, se percató que no se trataba de un descuido menor, sus ojos no podían dar crédito a lo que veían. Estaba frente a un brutal caso de abuso infantil, y en este caso era particularmente grave ya que Luke padece de una deficiencia cardíaca, tiene epilepsia y síndrome de down.

En el video se puede ver a White sentarse sobre el pequeño y ponerle el trasero en la cara mientras ella cambia su pañal. Ciertamente, al tratarse de un niño con problemas, seguramente sería inquieto como cualquier otro. Pero eso no justifica en absoluto el trato recibido por el menor.

En otro momento se puede observar cómo la despiadada mujer arrastra al pequeño por la sala de estar, gritándole:

“¡Tú pequeño, esto es lo que vamos a hacer, y lo hacemos a mi manera!”.

El impotente Luke no puede hacer nada más que quejarse; por más que se opone, no puede con la voluminosa mujer que tiene delante, quien lo arrastra sin contemplaciones, sujetándolo fuertemente por los pies, como si de una fregona se tratara.

Luke, por su parte, trata de darse la vuelta y muestra resistencia, hasta que finalmente la mujer coloca todo su trasero en su cara para lograr que el pequeño permanezca inmóvil. ¡Es un horror!

La madre estupefacta utilizó el video como prueba para denunciar a White y ahora se enfrenta en el Tribunal, acusada de abuso infantil.

“Cuando vi el video, no podía creer que White no sólo estaba maltratando físicamente a mi hijo, sino que también lo estaba insultando”, dijo la madre de Luke.

Mirror

White, que había sido la niñera de Luke desde junio, finalmente fue arrestada y ha sido acusada de abuso infantil en segundo grado. Acusación ante la cual ella se deslindó de responsabilidad, declarándose inocente.

Es inverosímil que una mujer no tenga la más mínima compasión con un niño de condiciones especiales como Luke. Si estas personas no son capaces de lidiar con niños, es mejor que no se dediquen a este tipo de profesiones. El daño que logran provocar puede ser irreversible.

Comparte esta noticia para que se haga justicia con Luke y se asiente un precedente. No más abusos, seamos la voz de los más indefensos.