Ekapol Chanthawong es el nombre del entrenador juvenil de fútbol que se quedó atrapado en la cueva de Tham Luang junto a los 12 niños el pasado 23 de junio en Tailandia.

Él ha ocupado un papel muy importante para mantener a los pequeños con vida, el joven de 25 años era monje budista.

Según uno de los efectivos que trabajó en el operativo de rescate él compartió con los niños su ración de comida y de agua. Además, durante el cautiverio les enseñó a meditar para que permanecieran tranquilos y conservaran la energía necesaria para sobrevivir en esas condiciones tan adversas hasta que pudieran ser localizados.

El 02 de julio los encontraron y la noticia conmovió al mundo, desde entonces comenzó un gran despliegue para rescatarlos, se quedaron atrapados porque las inundaciones bloquearon el acceso a la cueva.

Ekapol era uno de los que se encontraba más débiles, porque siempre compartió sus alimentos y su agua con los niños, hasta que finalmente después de nueve días fueron hallados.

Sobre el entrenador de los niños se conoce que perdió a sus padres y su hermano de 7 años cuando apenas tenía 10 años y vivió durante muchos años hasta que comenzó a entrenar al equipo de fútbol Moo Pa en el 2015. Muchos jugadores del equipo provienen de familias de bajos recursos y minorías étnicas.

Algunas personas en las redes sociales se han dedicado a acusar a Ekapong por haber conducido a los niños a la cueva, pero sus familiares y amigos alegan que gracias a su acción y a su comportamiento mientras estuvieron atrapados los pequeños pudieron salir con vida.

“Si Ekapol no hubiera estado con ellos, ¿qué le habría sucedido a mi hijo?”, dijo la madre de uno de los menores atrapados en la cueva en una entrevista que ofreció a un medio de comunicación local.

Mientras que un amigo de Ekapol, Joy Khampai, expresó que el entrenador ama a los niños “Más que a sí mismo”, aseguró que lo conoce muy bien para saber que “se sentirá culpable” por lo sucedido.

Los padres de los 12 niños le han agradecido por cuidarlos y le pidieron que no se sintiera culpable.

Umporn Sriwichai, una tía de Ekapol, dijo que los 10 años que él vivió en el monasterio mejoró su salud física y mental. “Le enseñaron habilidades de supervivencia que seguramente ayudaron a los niños a sobrevivir en la cueva”.

“Debe haberlos ayudado a permanecer calmados y optimistas”, dijo la tía del joven.

Miembros de la marina de Tailandia publicaron la carta que el entrenador escribió mientras estaba en la cueva, esto es lo que decía:

“Quiero decir a los padres que los niños se encuentran estupendamente. La gente se está ocupando muy bien de ellos y prometo que cuidaré de ellos lo mejor que pueda. Gracias a todos por la ayuda. Y lo siento mucho”.

RT / EP

El padre de uno de los niños le respondió: “Gracias por cuidar de nuestros hijos. Entrenador, usted está ahí con ellos. Salga con ellos, sano y salvo. No se culpe”.

Rescatados los niños de la cueva en Tailandia

Los últimos cuatro niños y su monitor han sido rescatados con éxito este martes. Vea aquí la información completa: https://bit.ly/2N55QNt

Publicada por Canarias7 en Martes, 10 de julio de 2018

Seguramente siempre estarán agradecidos por su compromiso y voluntad para mantener a los niños a salvo durante tantos días y en una situación extremadamente peligrosa.

Es inspirador saber cómo el entrenador ayudó a los pequeños ante un pronóstico devastador a no perder la calma. Compártelo.