La vida de John Sarcona se ha convertido en un ejemplo de superación y perseverancia, es un adolescente de 19 años que ha tenido que lidiar con las devastadoras consecuencias de una enfermedad que deformó su cuerpo.

Cuando John tenía 5 años fue diagnosticado con escoliosis y cifosis, hasta entonces había sido sometido a 16 cirugías en las que le colocaron implantes de metal a lo largo de su columna vertebral para que pudiera sostener su espalda durante su crecimiento, los instrumentos que tenían debían ser adaptados cada vez que John aumentaba de estatura.

Debía usar un aparto ortopédico durante 22 horas del día, solo podía quitárselo para bañarse. Su madre lo decoró con pegatinas y sus compañeros participaron firmándolo con sus nombres.

Un día John, a los 16 años, estaba en un juego de béisbol cuando Joanne, su madre, encontró camisetas suyas llenas de sangre en la cesta de ropa de sucia, desde entonces supo que algo estaba muy mal.

Al volver a casa, su madre le pidió que se quitara la camisa y notó cómo algunas varillas metálicas sobresalían de su espalda, se habían roto y John debía ser operado.

Transcurrieron pocas semanas y fue ingresado al hospital para su operación número 17 en la que extrajeron las varillas. John sufría un caso severo de cifosis, una enfermedad que causa la flexión de la columna hacia delante en la parte superior de la espalda.

Jeffrey Wang, doctor tratante de John dijo que “la cirugía no puede hacer mucho”, remitió a su paciente con el doctor Lawrence Lenke, presidente de la sociedad de investigación de escoliosis.

El estado de John empeoraba después que extrajeron las varillas metálicas de su cuerpo, su madre estaba preocupada, había sido sometido a tantas operaciones que temían que los médicos presentaran dificultades para que cicatrizara de nuevo su piel tras otra cirugía.

“Estaba aterrorizada de que fuera operado otra vez, ninguna cirugía parecía funcionar. Confié en un médico cirujano por muchos años, ¿cómo confío en usted?”, dijo la madre de John.

La espalda de John estaba tan curveada que afectó su respiración, solo tenía el 22% de su capacidad pulmonar.

El doctor Lenke proponía una operación arriesgada, John podría quedar paralizado de por vida si algo se complicaba. Los médicos debían hacer una resección compleja de su columna vertebral a dos niveles.

En la operación separarían la columna de John en diversas secciones, eliminarían dos vertebras en el centro de la cifosis y después enderezarían la columna ensamblando las piezas.

Debían extraer la vertebra que estaba alrededor de la médula espinal y era muy riesgoso.

Finalmente llegó el día de la operación, John estuvo en el quirófano durante 13 horas y cuando iban a retirar la vertebra desapareció la actividad de la médula espinal, por una hora John quedó completamente paralizado.

Después de esta cirugía, la número 18, John sufrió una drástica transformación, cambió el centro de gravedad de su cuerpo.

“Cuando di los primeros pasos apoyado contra la cama después de la operación sentí que estaba en un cuerpo nuevo. Es un sentimiento bastante loco y todavía lo recuerdo. Fue casi como aprender a caminar de nuevo”, dijo John.

Un año después de la operación John se graduó de la secundaria, ahora es 17,8 centímetros más alto y suele jugar baloncesto con frecuencia, además, practica golf.

Jamás habría imaginado la posibilidad de hacer algún deporte ni de aprender a conducir.

healthmatters

John asegura que sueña con ser médico, su impresionante transformación les ha devuelto la esperanza a otros pacientes de la misma enfermedad. Comparte su inspiradora historia.